Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró este martes que Israel no aceptó el plan de desarme de Hamás impulsado por la Junta por la Paz (Board of Peace), pese a que la organización terrorista palestina dio su visto bueno a la propuesta la semana pasada.
En un video publicado en Facebook, Netanyahu aseveró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán de sus posiciones actuales en la Franja de Gaza hasta que Hamás sea completamente desarmado, reiterando declaraciones recientes atribuidas a «altos funcionarios israelíes».
La postura parece contradecir el plan promovido por Estados Unidos, que exige que Israel se repliegue hasta la denominada Línea Amarilla original, establecida durante el acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes de octubre de 2025. Desde entonces, Israel amplió su control sobre Gaza del 53% a más del 60% del territorio.
«El presidente estadounidense Donald Trump, o su equipo, cree que puede lograr que Hamás se desarme y desmilitarice Gaza. Estamos analizando esa propuesta. Nos enviaron un borrador. No estuvimos de acuerdo. No era nuestro borrador. Les devolvimos nuestros comentarios», declaró Netanyahu.
Sin embargo, el «borrador» al que se refirió el premier israelí no estaba previsto para ser renegociado con Israel, ya que fue elaborado tras conversaciones separadas entre Hamás, la Junta por la Paz y los mediadores de Egipto, Qatar, Turquía y Estados Unidos.
Un alto funcionario estadounidense había explicado la semana pasada que la propuesta constituye una extensión del plan de 20 puntos impulsado por Trump para poner fin a la guerra en Gaza, aceptado por Israel el año pasado. Según Washington, Jerusalem solo debía mantener su adhesión a ese marco, y Trump se sentiría «muy decepcionado» si Israel bloqueaba el avance del acuerdo.
Ante las objeciones israelíes, los principales enviados de la Junta por la Paz viajaron el lunes al Estado judío para reunirse con Netanyahu e intentar sumar el respaldo de Israel. No obstante, el encuentro no habría dado resultados y posteriormente la Junta indicó que podría reabrir las condiciones del acuerdo para su revisión, en un aparente intento de acercar posiciones con Jerusalem.
Modificar los términos del retiro israelí, sin embargo, podría poner en riesgo el apoyo de Hamás, cuya aceptación del plan demandó meses de negociaciones.
Además del repliegue hasta la Línea Amarilla, la propuesta establece que Israel deberá cesar de inmediato todas las operaciones militares en el enclave costero palestino una vez que el acuerdo entre en vigor. Si bien Israel expresó reservas sobre esa cláusula, informes recientes señalaron que aceptó endurecer las reglas de enfrentamiento, exigiendo la aprobación del jefe del Estado Mayor de las FDI para autorizar cada ataque individual.
Netanyahu no desmintió ese cambio, aunque sostuvo que «estamos instruyendo a los soldados de las FDI para que hagan todo lo necesario para defenderse, defender nuestro territorio y proteger a la población».

