Itongadol/Agencia AJN.- Un nuevo informe del movimiento Fighting Online Antisemitism (FOA), citado por el diario británico The Telegraph, denuncia que miles de cuentas falsas coordinadas y presuntamente vinculadas a Irán están llevando adelante una campaña digital de hostigamiento contra sobrevivientes de la masacre del festival Nova perpetrada por Hamas el 7 de octubre de 2023.
Según el reporte, las víctimas enfrentan una “campaña digital continua y de múltiples capas”, mientras que las principales plataformas de redes sociales no logran eliminar publicaciones, comentarios y videos abusivos. Los investigadores sostienen que lo que comenzó como una operación impulsada por bots terminó expandiéndose y siendo replicada también por usuarios reales.
El informe señala que el objetivo de la campaña es borrar, distorsionar y justificar la masacre del 7 de octubre, no solo cuestionando los hechos ocurridos durante el ataque sino también desacreditando y atacando personalmente a los sobrevivientes.

Los autores documentaron publicaciones que niegan los testimonios de las víctimas, justifican la violencia de Hamas e incluso desean la muerte de quienes sobrevivieron al ataque. También identificaron mensajes con contenido antisemita, racista, sexista y ofensivo.
“El fenómeno va desde la negación absoluta, afirmando que el ataque fue una puesta en escena con ‘actores de crisis’ y sangre falsa, hasta publicaciones que intentan responsabilizar a las Fuerzas de Defensa de Israel por lo ocurrido”, señala el informe.
Acoso contra ex rehenes y sobrevivientes
Entre los casos mencionados figura el de Noa Argamani, cuya imagen mientras era secuestrada junto a su pareja, Avinatan Or, se convirtió en uno de los símbolos de los ataques de Hamas.
Argamani permaneció cautiva durante 245 días en Gaza antes de ser rescatada por las Fuerzas de Defensa de Israel, mientras que Or recuperó su libertad en el marco del último acuerdo para la liberación de rehenes.
Pese a ello, el informe afirma que Argamani fue blanco de ataques en redes sociales donde fue calificada como “terrorista” y recibió insultos misóginos.
La investigación también destaca el caso de Romi Gonen, quien relató tras su liberación los abusos sufridos durante su cautiverio. Desde entonces, también habría sido objeto de campañas de desprestigio y acoso en internet.
Los autores advierten además sobre la creciente negación de la violencia sexual cometida por los terroristas durante la masacre del 7 de octubre, una narrativa que se ha expandido en distintas plataformas digitales.
“Vi las cosas más horribles”
The Telegraph incluyó además el testimonio de Omri Sasi, uno de los organizadores del festival Nova, quien perdió amigos y familiares durante el ataque y continúa recibiendo tratamiento psicológico.
“No es fácil”, afirmó al recordar lo ocurrido aquella mañana.
“Comenzaron a secuestrar personas hacia Gaza, y si alguien no quería ir, lo mataban inmediatamente. Después incendiaron todos los autos que estaban atrapados en la carretera”, relató.
“Los vi disparando RPG y lanzando granadas contra cada vehículo que tenía personas adentro. Corríamos en grupo y disparaban ametralladoras. Algunas de las personas que estaban a mi lado cayeron. Vi las cosas más horribles”, agregó.
Sasi aseguró que el negacionismo y la desinformación difundidos desde entonces profundizaron el trauma de los sobrevivientes. Como respuesta, impulsó una exposición en Londres dedicada a contar lo sucedido en el festival.
“Este es nuestro contraataque. No puedo controlar a esas personas. Pueden escribir lo que quieran. Yo conozco la verdad. Organicé el festival y perdí familiares allí. Invito a cualquiera que crea que lo ocurrido no fue real o que Israel organizó el festival para iniciar una guerra a que venga y vea cuán equivocado está”, sostuvo.
TikTok respondió a las acusaciones
El informe identifica a la red social X como uno de los principales focos de difusión de teorías conspirativas y campañas de desinformación relacionadas con el 7 de octubre.
Respecto de TikTok, los investigadores señalaron que la plataforma está “saturada de acoso a sobrevivientes, memes antisemitas y videos que utilizan tendencias populares para burlarse del sufrimiento de civiles o difundir mensajes de odio”.
FOA también denunció que contenido que viola claramente las normas de uso —incluyendo llamados a la violencia— permanece publicado incluso después de haber sido reportado por otros usuarios.
Ante las conclusiones del informe, TikTok fue la única plataforma que respondió oficialmente a The Telegraph. La compañía aseguró que posee normas estrictas contra el antisemitismo y cualquier forma de discurso de odio.
Además, afirmó que las operaciones de influencia encubiertas destinadas a manipular la opinión pública están prohibidas y que la empresa utiliza tecnología avanzada y equipos especializados para detectar y eliminar ese tipo de actividades.
El fundador y director ejecutivo de FOA, Tomer Aldubi, advirtió que “el antisemitismo y el odio extremo contra judíos, sionistas e israelíes se han expandido por todo el mundo a una velocidad vertiginosa desde el 7 de octubre”.
“No podemos rendirnos ni permanecer en silencio”, concluyó.

