Itongadol/Agencia AJN.- Las Fuerzas de Defensa de Israel alertaron sobre una creciente crisis de personal y advirtieron que podrían necesitar alrededor de 8.000 reservistas adicionales por día a partir de enero de 2027, cuando entre en vigor la reducción del servicio militar obligatorio de 32 a 30 meses.
La preocupación surge mientras permanece estancada en la Knesset la legislación impulsada por el gobierno que buscaba, por un lado, extender nuevamente el servicio obligatorio a 36 meses y, por otro, avanzar con una ley que otorgaría exenciones a estudiantes ultraortodoxos de ieshivá.
Según altos funcionarios militares, la posibilidad de que ambas iniciativas sean aprobadas antes de la eventual disolución del Parlamento es prácticamente nula. Como consecuencia, cada cohorte de soldados que sea licenciada antes de lo previsto deberá ser reemplazada mediante una mayor movilización de reservistas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel sostienen que la medida tendría un fuerte impacto sobre miles de reservistas que ya acumulan extensos períodos de servicio desde el inicio de la guerra. Además del desgaste personal y familiar, las autoridades militares advierten sobre consecuencias económicas derivadas de la ausencia prolongada de trabajadores en el mercado laboral y del aumento del gasto en defensa.
La situación se produce en un momento en que Israel mantiene operaciones militares en el Líbano, Siria, Gaza y Judea y Samaria, mientras continúa preparándose para un eventual nuevo enfrentamiento con Irán. De acuerdo con fuentes militares, el ejército ya enfrenta una escasez de varios miles de efectivos.
La advertencia más contundente fue realizada meses atrás por el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Eyal Zamir. Durante una reunión del gabinete celebrada en marzo de 2026, Zamir afirmó que el ejército “va camino a colapsar sobre sí mismo” debido a la falta de una solución legislativa para ampliar el reclutamiento y aumentar el tiempo de servicio obligatorio.
Según reportes de medios israelíes, Zamir señaló entonces que las Fuerzas de Defensa de Israel operan simultáneamente en varios frentes activos y advirtió que, de mantenerse la tendencia actual, “los reservistas no podrán seguir sosteniendo la carga”.
El jefe militar ya había expresado preocupaciones similares en junio de 2026, cuando sostuvo que Israel “no puede existir sobre la base de una estructura mínima de fuerzas” y reclamó un aumento tanto de soldados permanentes como de reservistas para aliviar la presión sobre quienes son convocados repetidamente desde el inicio de la guerra.
El debate sobre el reclutamiento de la población ultraortodoxa continúa siendo uno de los temas más sensibles de la política israelí, mientras el estamento militar insiste en que la creciente demanda operativa requiere una ampliación significativa de la base de reclutamiento.

