Itongadol/Agencia AJN.- La startup israelí de defensa Traysar salió del modo sigiloso con una financiación inicial de 25 millones de dólares para desarrollar sistemas autónomos diseñados para operaciones militares bajo la superficie terrestre.
Según la empresa, la rápida militarización del campo de batalla subterráneo se convirtió en uno de los principales desafíos para las fuerzas armadas modernas.
Fundada en agosto de 2024 por Yadin Soffer, Asher Katz y Gilad Adin, Traysar afirma que está creando una nueva categoría de tecnología de defensa centrada en lo que denomina el dominio «subterráneo» (subterra), un ámbito que, sostiene, recibió relativamente poca inversión pese a su creciente importancia en los conflictos modernos.
La ronda de financiación fue liderada por Silent Ventures y contó con la participación de Lux Capital, Ora Global, NeverLift VC, Mana, Impatient Ventures, New Vista, Entree Capital y un grupo de inversores ángeles estratégicos, entre ellos el emprendedor Steve Blank y fundadores de Anduril y Erebor.
La empresa presentó públicamente su tecnología a principios de este mes durante la Cumbre Reindustrialize 2026.
En ese sentido, Traysar advirtió que, mientras los gobiernos invirtieron cientos de miles de millones de dólares en el desarrollo de misiles, sistemas de defensa antimisiles, drones y tecnologías antidrones, sus adversarios trasladaron cada vez más activos militares críticos al subsuelo, generando una brecha de capacidades que las armas actuales tienen dificultades para afrontar.
Entre los ejemplos citados por la compañía figuran la inversión de China en instalaciones militares subterráneas, reconocida en un informe de 2023 del Departamento de Guerra de Estados Unidos al Congreso; la dificultad que enfrentan las fuerzas aliadas para alcanzar la infraestructura nuclear profundamente enterrada de Irán; y la extensa red de túneles de Hamás, que, según la empresa, demostró cómo los sistemas subterráneos pueden respaldar operaciones militares mientras permanecen difíciles de atacar.
El cofundador y director ejecutivo de la startup israelí, Yadin Soffer, expresó en diálogo con Calcalist: ‘‘Nuestro mensaje a los adversarios es claro: no hay lugar donde esconderse. La misión de Traysar es exponer toda amenaza subterránea y dotar a los ejércitos del mundo libre de las capacidades necesarias para combatir en esta dimensión nueva, aunque ancestral’’.
Con sede en Austin, Texas, la línea inicial de productos de la compañía se centra en plataformas autónomas capaces de operar en entornos subterráneos hostiles.
Uno de los sistemas consiste en una plataforma autónoma del tamaño de una excavadora, diseñada para abrirse paso a través de túneles mientras navega, cartografía y explora redes subterráneas. Otro está concebido para perforar rápidamente el terreno y crear puntos de acceso subterráneos de alta precisión capaces de transportar cargas útiles a lugares que de otro modo serían inaccesibles.
Más allá de las aplicaciones ofensivas, la empresa considera que la infraestructura subterránea también puede mejorar la resiliencia militar. Según Traysar, las mismas tecnologías utilizadas para penetrar instalaciones bajo tierra pueden ayudar a los aliados a reforzar bases militares, proteger instalaciones industriales y asegurar redes logísticas durante ataques.

