Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó el martes por la noche que la «migración voluntaria» desde Gaza sigue siendo una opción, pero no descartó la posibilidad de nuevos asentamientos israelíes en la Franja.
En una entrevista con el programa “Los Patriotas” del Canal 14 israelí de tendencia derechista, al preguntársele si la migración seguía siendo un tema prioritario, Netanyahu aclaró: “Migración voluntaria”.
Posteriormente, se le preguntó sobre los asentamientos judíos en Gaza, especialmente tras las recientes declaraciones del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, sobre los preparativos para su establecimiento.
Netanyahu había afirmado previamente que reconstruir asentamientos israelíes en Gaza era un objetivo irrealizable. En esta ocasión, el primer ministro israelí evitó una respuesta directa: “Prefiero no abordar el tema”.
Netanyahu describió entonces su enfoque diplomático general como uno basado en la flexibilidad táctica, sin dejar de defender con firmeza los intereses fundamentales de Israel.
“Debemos orientar nuestra política con capacidad de respuesta y también con firmeza. Prometí que cambiaríamos Medio Oriente, y lo hicimos”, destacó.
Los comentarios sobre Gaza se produjeron durante una extensa entrevista en la que Netanyahu también afirmó que Israel debería iniciar un proceso de diez años para retirar gradualmente la ayuda estadounidense, defendió sus decisiones tomadas durante la guerra tras el 7 de octubre, advirtió al presidente turco Recep Tayyip Erdogan que no amenazara a Israel y aseguró que, mientras él siga siendo primer ministro, Irán no obtendrá armas nucleares.
Al preguntársele si quería dejar de recibir ayuda estadounidense, Netanyahu respondió: “Sí”, y afirmó que deseaba una reducción gradual a diez años que disminuyera progresivamente la dependencia de Israel respecto a Washington.
“Agradecemos enormemente la ayuda”, declaró Netanyahu, y recordó que, cuando fue elegido primer ministro por primera vez en 1996, le dijo al Congreso que Israel impulsaría una revolución económica de libre mercado y que, con el tiempo, se independizaría de la ayuda económica estadounidense.
Netanyahu afirmó que la economía israelí se acercaba al billón de dólares y que el país podría autofinanciarse, comenzando “ya el próximo año”.

