Itongadol/Agencia AJN.- El Museo de Israel en Jerusalem volverá a exhibir públicamente el Gran Rollo de Isaías, considerado el libro bíblico casi completo más antiguo jamás hallado, en una muestra excepcional que comenzará el próximo 15 de mayo.
El manuscrito, de más de 2.000 años de antigüedad y perteneciente a los célebres Manuscritos del Mar Muerto, normalmente permanece resguardado en una bóveda de alta seguridad bajo el Santuario del Libro debido a su extrema fragilidad y valor histórico.
Según informó el museo, el rollo permanecerá expuesto durante apenas tres meses antes de volver nuevamente a almacenamiento especial, donde podría permanecer resguardado durante más de seis décadas.
Una pieza única de la historia judía y bíblica
El Gran Rollo de Isaías mide más de siete metros de largo y contiene gran parte del texto del Libro de Isaías tal como aparece actualmente en la Biblia hebrea, con pequeñas diferencias ortográficas y variaciones menores de palabras.
Especialistas estiman que el manuscrito fue escrito alrededor del año 125 antes de la era común.
La pieza fue descubierta en 1947 por pastores beduinos en una cueva cercana a Qumrán, en el desierto de Judea, junto con otros Manuscritos del Mar Muerto.
Posteriormente pasó por comerciantes de antigüedades y líderes religiosos siríacos hasta ser adquirido por Israel en 1954.
El manuscrito fue exhibido íntegramente por última vez en 1968. Desde entonces, las autoridades del museo decidieron limitar drásticamente su exposición para preservar el pergamino, extremadamente sensible a la luz, temperatura y humedad.
Había sido mostrado en febrero y luego retirado por la guerra con Irán
El rollo ya había sido exhibido temporalmente este año, en febrero, en el marco del 60° aniversario del Museo de Israel y en una exposición inaugurada por el presidente israelí Isaac Herzog.
Sin embargo, posteriormente fue retirado nuevamente y devuelto a resguardo debido a preocupaciones de seguridad durante la guerra regional con Iran.
Durante aquella exposición, el manuscrito fue colocado dentro de una vitrina de vidrio especialmente fabricada en Bélgica y exhibido en una sala climáticamente controlada, permitiendo el ingreso de grupos reducidos de visitantes.
La muestra también incluyó fragmentos arqueológicos hallados en las cuevas de Qumrán, fotografías históricas y explicaciones sobre la relevancia religiosa y cultural del Libro de Isaías tanto para el judaísmo como para el cristianismo.
“Hay momentos en los que entendemos que no todo comienza con nosotros. Hay continuidad, tradición y raíces”, expresó Herzog durante la inauguración realizada en febrero.
Curadores del museo explicaron que cada exposición del manuscrito requiere meses de preparación y estrictas medidas de conservación para garantizar que pueda ser preservado para futuras generaciones.

