Itongadol/Agencia AJN.- El exrehén Yarden Bibas reveló que cuando lo secuestraron, durante la Masacre del 7 de Octubre de 2023, le pidió permiso al terrorista palestino para despedirse con un beso de Shiri, Ariel y Kfir, su esposa e hijos argentinos que también fueron capturados e inmediatamente asesinados en un túnel de Gaza.
Un día «tuvimos una discusión, como todas las parejas. A la mañana (siguiente) me desperté todavía con una fea sensación y me fui a trabajar», contó en un adelanto de una entrevista con el Canal 13 de la televisión israelí que se emitirá mañana.
Más tarde, «ella me dijo: «Yarden: no me interesa por qué discutimos, no me interesa por qué estás enojado o si yo estoy enojada, no te vas de casa sin darme un beso’. En ese momento se me partió el corazón. ‘Le dije: ‘Shiri: tenés razón. Lo siento y no volverá a pasar», prosiguió Bibas.
«Esa cicatriz en mi corazón por el haber salido de casa sin un beso me quedó tan grabada que incluso ese día, cuando (el terrorista palestino) me dijo que saliera, fue lo más natural del mundo. Así que la besé y salí, como si todos los días me secuestraran», relató.
Ante la repregunta de la incrédula periodista, detalló: «Le dije: ‘Un momento, yo… Beso’ y él me respondió: ‘Está bien'», así que Yarden se despidió por última vez de «todos ellos, los tres».
El miércoles, en ocasión de Iom Haatzmaut, el Día de la Independencia de Israel, había posteado un desgarrador mensaje en sus redes sociales para Shiri, Ariel y Kfir: «Me hacen mucha falta cada día, cada minuto y cada segundo. ¡Y me siento tan solo y perdido sin ustedes!».
«Yo también morí ese día, pero solo ustedes dejaron de respirar. Y eso es lo más difícil para mí: ¡el hecho de estar aquí y que ustedes no estén conmigo! De verdad intento cada mañana encontrar una razón para levantarme y seguir respirando, y a decir verdad, no siempre la encuentro…», prosiguió Bibas.
«Por la noche, cuando me siento perdido y solo, miro al cielo y busco esas tres estrellas… No puedo apropiarme de ellas, pero para mí, esas son mis estrellas», contó.
«Shiri, Ariel y Kfir: los quiero más que a nada en el mundo, siempre en el mundo», cerró Bibas, parafraseando lo que su hijo mayor, de 4 años, solía decirle.

