Itongadol/Agencia AJN.- En vísperas de la guerra con Irán, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, recibió una evaluación que sugería la posibilidad de derrocar al régimen iraní.
Según un informe del Canal 12, el jefe del Mossad, David Barnea, le presentó a puertas cerradas a la cúpula política una evaluación que indicaba que el logro de los objetivos operacionales -principalmente dirigidos contra la cúpula del régimen, las instituciones gubernamentales y los mecanismos represivos- podía desestabilizar al régimen y crear la posibilidad de un cambio.
Barnea argumentó que una vez que el régimen enfrentara una inestabilidad militar, las agencias de inteligencia israelíes y estadounidenses podrían «lograr el resultado» de movilizar a millones de iraníes a las calles y apoyar una alternativa de gobierno para llenar el vacío.

