El legislador israelí Eitan Ginzburg, de origen argentino, destacó a la Agencia AJN que si bien la implementación de los vuelos directos Buenos Aires-Tel Aviv está “demorada por motivos burocráticos”, cree que “en uno o dos meses” el asunto estará resuelto.
Agencia AJN.- El legislador israelí Eitan Ginzburg, presidente del Grupo de Amistad Interparlamentario Israel-Argentina, dialogó en una entrevista con la Agencia AJN sobre la relación en entre ambos países y subrayó la unión que existe entre ambos pueblos.
“Este año, es la primera vez que invitaron a un presidente extranjero a prender una masuá (antorcha) de Iom Haatzmaut (Día de la Independencia) y fue al presidente Milei. Nunca pasó que una persona fuera de Israel prendiera una masuá”, resaltó.
Respecto a la implementación de los vuelos directos Buenos Aires-Tel Aviv, afirmó está “demorada por motivos burocráticos”, pero cree que “en uno o dos meses” el asunto estará resuelto.
También se refirió al actual conflicto con Irán: “Esta operación nosotros la vemos como una puerta a la paz. Queremos estabilidad, que más países se sumen a los Acuerdos de Abraham y que esta zona viva en paz”.
–¿Qué significa esto de aparecer en las redes sociales tomando mate, siendo un miembro de la Kneset?
–Yo tomé mate, como siempre, y de repente me empezaron a preguntar ‘¿Qué estás tomando? ¿Qué es esto? ¿Qué es, un té?’ Por eso lo hice en las redes, porque la gente no lo entendía. Acá en Israel hay muchos israelíes que visitaron la Argentina, quieren mucho a Argentina y conocen el mate. Y lo que no sabía es que el mate es una bebida nacional de los drusos. Parece que en los primeros años del 1900 algunos drusos que fueron a Sudamérica, y sobre todo a la Argentina, y cuando volvieron a esta zona vinieron con el mate. Y yo no sabía que los drusos toman toda la noche el mate en el norte de Israel y en Siria. Así que fue también una anécdota.

–¿Qué lo vincula a la Argentina?
–Yo nací en la Argentina. Mis padres nacieron en Argentina y mis abuelos también nacieron en Argentina. Así que soy la tercera generación de argentinos en mi familia. Soy de La Plata. Y cuando yo tenía un año y medio mi hermana tenía solamente un mes, hicimos aliá. Me quedé en Israel, pero estoy siempre conectado con la Argentina, visitando, y todavía tengo familia en Buenos Aires y en La Plata.
–¿Cómo está viendo la relación entre el Estado de Israel y la Argentina en un aspecto amplio?
– Eyal Sela es un gran embajador y ha hecho un gran trabajo.
Primero, yo sé que el pueblo israelí ama a los argentinos, ama al país. Y se nota también acá, cómo aceptan a los argentinos en Israel, cómo les gusta ir a la Argentina, cómo les gusta pasear en Argentina, también la comida y la cultura. Veo que entre los pueblos hay una gran amistad. Y no había ninguna causa para que entre los países no haya la misma amistad que hay entre los pueblos.
Hoy las relaciones entre Israel y Argentina son muy fuertes y muy importantes. Y se siente mucho. Este año, es la primera vez que invitaron a un presidente extranjero a prender una masuá (antorcha) de Iom Haatzmaut (Día de la Independencia) y fue al presidente Milei. Nunca pasó que una persona fuera de Israel prendiera una masuá. Eso muestra la amistad y qué significa Argentina-Israel.
El presidente argentino lo hace como representante de la nación argentina. Invitaron al presidente Milei porque muestra su amistad y su relación con Israel. Ya estuvo acá dos veces. Va a ser la tercera vez en dos años que está en el gobierno, así que me parece que es un gran honor y esto también muestra las relaciones.
Como el presidente del Grupo de Amistad Interparlamentario Israel-Argentina, estamos tratando de ver cómo se pueden reforzar las conexiones. Por ejemplo, estamos ayudando a abrir una línea directa Israel-Argentina, Buenos Aires-Tel Aviv, con El Al. Y firmar algunos papeles económicos para hacer colaboraciones entre los países. Y muchas cosas más para ayudar a reforzar la conexión entre los dos países.
–¿En qué punto está el tema del vínculo aéreo entre los dos países, que viene medio demorado un poco?
–Está demorado por asuntos burocráticos que hay dentro de Israel. Ya está elegida una aerolínea que va a ser El Al y, de repente, por todas las situaciones de seguridad, tenía que cambiar el camino y tenía que cambiar el presupuesto.
Pero estamos en el final de ese proceso y espero que en uno o dos meses ya tengan todo y empiecen a crear ese vuelo.
–¿El vuelo va a ser con el El Al o van a asignar a una línea aérea que lleve el código? ¿O va a ser propiamente el El Al?
–No sé. El Al se propuso como compañía aérea. Puede hacerlo con otra compañía o con ella misma, porque creo que va a ser El Al.
–¿Qué piensa acerca de esta relación en términos comerciales, presentes y futuros?
–Hay en el Ministerio de Economía muchos planes para que las relaciones comerciales entre los dos países sean mucho más fáciles. Una luz verde, sin tanta burocracia, para que se puedan firmar más fácilmente contratos. No estoy en los detalles, pero sé que no lo hacen con cualquier país. Y firman solamente con países especiales que tienen una economía muy fuerte, muy única. Y en este caso, lo hacemos con Argentina porque pensamos que es muy importante ayudar a la Argentina para que se venda a Argentina productos y me parece que va a ser una cosa muy buena para los dos países.
-¿Esto es recíproco?
–No sé exactamente, me parece que es lo que Israel propone a la Argentina para hacer comercio con nosotros. Argentina, por supuesto, tiene que poner su lado, pero es algo que nosotros ofrecemos a la Argentina.
–¿Come carne argentina cada tanto?
–La mayoría de la carne es de Argentina. Me parece que es la mejor carne del mundo.

–¿Cómo ve la población argentina e israelí después de lo que fue el 7 de octubre?
–Primero que todo, lo que ocurrió el 7 de octubre pasó en la zona del sur, en los kibutzim, donde había y hay muchos argentinos que viven ahí. Incluso mi familia y yo también vivía en un kibutz que está al lado de la frontera de Gaza, y gracias a Dios no pudieron entrar a ese kibutz, mi familia todavía vive ahí. Pero muchos kibutzim alrededor de Gaza son de gente que vino de Argentina. Y lamentablemente muchos de los muertos, asesinados, fueron argentinos, y muchos secuestrados fueron argentinos. Y eso influyó mucho a todo el país, también a la comunidad argentina. Pero parece que hoy, tanto la comunidad argentina como israelí, estamos entendiendo las cosas en otra manera. Entendimos mucho que aunque somos gente que queremos paz, y toda esta zona, todos esos kibutzim, y la gente que vive ahí, creyó en la paz, y quiso tener buenas relaciones con nuestros enemigos, porque vivimos acá para vivir en paz, no para pelearnos… Entendemos que hoy contra el terrorismo y los enemigos, cuando ellos dicen lo que quieren hacer, hay que escucharlos. Porque en una época vivíamos en un sueño en el que podíamos traer la paz, y no siempre escuchamos a los terroristas. Hay que entenderlo, y hoy estamos en un lugar que, primero que todo, queremos vivir en seguridad. Para llegar a la paz tenemos que ser fuertes. Israel como país tiene que ser fuerte. Cero paciencia con las organizaciones que quieren eliminar a Israel o que nos quieran atacar. Y se nota hoy cómo actuamos en el Líbano y en Irán.
–¿Si la sociedad israelí está pudiendo recuperar su alegría? ¿Cómo imagina este Iom Hazikaron y Iom Haatzmaut?
–Ya va a ser la tercera ceremonia de Iom Haatzmaut después del 7 de octubre. Una de las cosas que caracteriza a la gente israelita es la resiliencia. O la fortaleza. Nuestra resiliencia social y nacional es muy fuerte. Y siempre el pueblo judío y también israelí se une en situaciones duras. Siempre pasó en nuestra historia. El 7 de octubre también pasó eso. Hoy con Irán también pasa eso. Y estamos muy unidos en situaciones extremas. Y entendemos que somos más fuertes cuando estamos unidos. Y me parece que hoy la sociedad entiende que puede haber conflictos internos, adentro de nuestro país. Pero hay que ser fuertes y estar juntos en contra de la gente que nos quiere eliminar. Y estamos hoy en una situación de recuperar todo lo que pasó en la zona del 7 de octubre. Los kibutzim, que venga más gente a vivir ahí, estén más fuertes. La gente quiere seguir viviendo. Y cree en Israel. En cualquier zona, cuando hay guerra, la gente se va de esa zona. ¿Y qué pasa hoy o qué pasó el 7 de octubre con los israelíes que vivían o que estuvieron afuera del país? Quisieron volver a Israel para luchar. Quisieron volver a Israel para estar juntos. Es algo muy único en las sociedades. Ese es el pueblo judío, ese es el pueblo israelí. Siempre quiere estar juntos y somos fuertes cuando estamos juntos.
Estamos en una situación política… hay discusiones sobre el gobierno, pero no hay discusión sobre nuestro derecho a vivir acá en Israel y en eso estamos siempre unidos.
–¿Cuál es su mirada sobre la guerra actual que se está atravesando?
–Esto es algo regional. No es solo Israel contra Irán. Es una lucha de las democracias contra el terrorismo extremo. El régimen iraní es un peligro para todos, para todo el mundo. Y gastan la plata en armas, nucleares y misiles, en vez de ayudar a su propia gente. Y esta operación nosotros la vemos como una puerta a la paz. Queremos estabilizar la zona. Queremos estabilidad y que más países se sumen a los Acuerdos de Abraham y que esta zona viva en paz. Irán planeó con Hezbollah los atentados en Buenos Aires. En la embajada en el ‘92 y en AMIA en el ‘94. Y eso está probado por la Justicia argentina. Argentina e Israel comparten un dolor común. Los dos sabemos cómo es sufrir el terrorismo de Irán. Por eso no tenemos que vivir con miedo. Lo que ellos quieren es eliminar a Israel y nosotros no podemos permitirlo. Y por eso salimos con esta operación con Estados Unidos. También queremos que el pueblo de Irán sea libre y que pueda sacarse de encima ese gobierno de los extremos, de los ayatolás. Y espero que lo logremos.

