Según informaron fuentes del Gabinete Nacional antes de que comenzara la reunión, el primer ministro Ariel Sharón no tiene intención de adoptar nuevas decisiones, como la de declarar al país en situación de emergencia.
Sharón convocó la reunión, a menos de 24 horas del vencimiento del ultimátum del presidente estadounidense, George W. Bush, por si Irak volviese a atacar a Israel, como en la guerra de 1991, si Estados Unidos emprendiese una nueva guerra, la primera del siglo XXI, contra ese país.
El ultimátum del presidente Bush vencerá en la madrugada del jueves a las 03.15 hora local (01.15 GMT).
Aviones de la Fuerza Aérea israelí patrullan ya el espacio aéreo durante 24 horas y hoy comenzó la movilización de miles de reservistas, se informó.
La reunión, en la que participarán los comandantes de todos los organismos de seguridad, seguirá a una reunión del primer ministro anoche con algunos colaboradores, en la cual se decidió «continuar con la rutina» y mantener en pie el cierre impuesto a principios de esta semana a los territorios palestinos.
El cierre afecta especialmente a miles de obreros palestinos que tienen prohibido entrar a Israel pero se mantienen abiertos los puentes de Allenby y Damia, que unen a Cisjordania con Jordania.
La radio pública informó hoy de que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha advertido al Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS), a la Yihad Islámica y a las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa a «no cruzar líneas rojas» pues «Israel puede aprovecharlo para expulsar a miles de palestinos».
La población palestina en Gaza, según fuentes de esa zona con 1,2 millones de habitantes, se aprovisionaba desde la víspera con alimentos, medicinas y agua por temor a una invasión del Ejército israelí.
En lo que va de este mes perdieron la vida alrededor de 90 palestinos en incursiones militares en campos de refugiados de Gaza.
Sobre la actual situación el ministro de Seguridad Interior israelí, Tsaji Hanegbi, declaró que «debemos seguir con la rutina diaria, de hecho no ha cambiado nada aquí».
«Los organismos públicos, como los de la seguridad y los de sanidad, que quizá deban participar si se produjera una situación de emergencia, están preparados y coordinados entre sí», agregó.
En la primera guerra del Golfo Pérsico, en los meses de enero y febrero de 1991, Irak disparó 42 misiles balísticos contra centros urbanos de Israel, que no participaba en la contienda, y contra el desierto del Néguev, donde se halla el reactor atómico de Dimona.
Las autoridades tranquilizan a la población asegurando que «son muy bajas las probabilidades de un ataque» pero, simultáneamente, le han advertido de que debe disponer de habitáculos de seguridad para sellarlos en caso que Irak ataque con armas químicas por medio de misiles, aviones sin piloto o por medio de pilotos suicidas.
De momento, sólo la compañía aérea British Airways ha anunciado la suspensión de sus catorce vuelos semanales a Israel a partir de esta noche pero se cree que será seguida por otras aerolíneas.
Por su parte, numerosos israelíes, especialmente mujeres con hijos pequeños, comenzaron al igual que en 1991 un éxodo hacia la ciudad de veraneo de Eilat, a orillas del Mar Rojo, y hacia pensiones y hoteles del norte del país, en Galilea, lejos del alcance de los misiles que, supuestamente, posee aún el Gobierno del presidente Sadam Husein.
El Parlamento palestino condenó el martes por abrumadora mayoría el ultimátum del presidente Bush y el ministro de Salud palestino, Ahmed Shibi, declaró el estado de emergencia hasta nuevo aviso en Cisjordania y Gaza. EFE ez/msr
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