Inicio MEDIO ORIENTE El ajedrez de Erdogan: Turquía quiere un Irán débil, pero no derrotado

El ajedrez de Erdogan: Turquía quiere un Irán débil, pero no derrotado

Por IG
0 Comentarios

Itongadol/Agencia AJN.- El presidente turco Erdogan dejó claro que, desde su punto de vista, en la guerra que ha incendiado Oriente Medio durante la última semana y media, su país tiene un objetivo claro: “mantener a Turquía fuera del fuego”.

Esta declaración no surge en el vacío, sino después de que dos misiles balísticos lanzados desde Irán hacia Turquía fueran interceptados por los sistemas de defensa de la OTAN.

Como se recuerda, Turquía es miembro de la OTAN y alberga fuerzas estadounidenses en la base de Incirlik, en el sur del país. Sin embargo, hasta ahora ha evitado permitir el uso de esa base y de su espacio aéreo para ataques contra Irán.

Entre Teherán y Ankara existe desde hace años una tensión por la influencia regional y también por el liderazgo del mundo musulmán: Irán chiita frente a Turquía sunita. Por eso, un Irán debilitado podría abrir para Turquía un margen de acción mucho mayor en la región.

Aun así, es importante recordar que entre ambos países existe una frontera terrestre de más de 500 kilómetros, lo que significa que cualquier sacudida que ocurra en Irán se siente inmediatamente también del lado turco.

Por eso, en Ankara temen especialmente tres escenarios posibles:

Una insurrección kurda dentro de Irán, que vuelva a encender la cuestión kurda en Turquía, donde vive la mayor comunidad kurda de Medio Oriente.

Una repetición de las olas de refugiados sirios de la década pasada que sacudieron a Turquía desde dentro, pero esta vez con refugiados provenientes de Irán.

Daños a las rutas comerciales y energéticas que conectan Asia con Europa.

La primera razón por la que Erdogan prefiere a los ayatolás en Teherán antes que el caos es el temor a un despertar kurdo. Entre Turquía e Irán existe una especie de entendimiento tácito: no se soportan entre sí, pero ambos detestan aún más la idea de un Estado kurdo independiente.

Si el régimen en Teherán colapsa, los kurdos de Irán podrían establecer una autonomía, exactamente como ocurrió en Irak y Siria. Para Ankara, ese sería un escenario estratégico de pesadilla: un “corredor kurdo” a lo largo de sus fronteras que daría impulso a las aspiraciones separatistas de los kurdos dentro de Turquía.

Desde la perspectiva de Erdogan, es preferible un enemigo conocido en Teherán que mantenga la frontera, antes que un escenario de caos total.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más