Itongadol/Agencia AJN.- El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, advirtió que su bloque no asistirá a la sesión especial en la Knesset durante la próxima visita del primer ministro indio, Narendra Modi, si el presidente de la Corte Suprema, Isaac Amit, no es invitado formalmente.
La amenaza llega tras varios desplantes públicos al titular del máximo tribunal por parte de la coalición encabezada por el primer ministro Benjamin Netanyahu.
“Si la coalición boicotea al presidente del Tribunal Superior durante la sesión especial con el primer ministro de India, no podremos participar en el debate”, declaró Lapid ante legisladores. Según sostuvo, un nuevo desaire público contra Amit provocaría una “enorme vergüenza” institucional.
“No queremos que India se avergüence de nosotros, con el primer ministro de una nación de mil millones de personas de pie aquí frente a una Knesset medio vacía. La embajada de India está en pánico por esto”, afirmó.
Desde la elección de Amit como presidente de la Corte Suprema en enero de 2025, el ministro de Justicia, Yariv Levin, se ha negado a reconocer su autoridad y prometió boicotearlo. Como consecuencia, el magistrado fue excluido de varios actos oficiales en la Knesset a los que tradicionalmente habría sido invitado, incluidos discursos del presidente estadounidense Donald Trump y otros líderes mundiales.
En octubre pasado, durante la apertura del período legislativo de invierno de 2025, el presidente del Parlamento, Amir Ohana, se refirió a Amit únicamente como juez y no como presidente del tribunal, lo que motivó una protesta pública del presidente de Israel, Isaac Herzog.
Hace dos semanas, la oposición ya había boicoteado una sesión destinada a conmemorar el 60º aniversario del edificio del Parlamento debido a la exclusión de Amit. En esa ocasión, Lapid fue el único opositor que intervino en el pleno y utilizó su discurso para criticar a Netanyahu por el trato dispensado al titular de la Corte.
La eventual ausencia de la oposición en la visita de Modi podría profundizar la crisis institucional entre el gobierno y el poder judicial, y proyectar divisiones internas en un evento diplomático de alto perfil.

