Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, cuestionó con dureza las críticas que recibe desde Teherán y desde distintos sectores de la comunidad internacional, que lo acusan de ejercer un gobierno autoritario. “¿Cómo no les da vergüenza llamarme dictador?”, expresó, en una referencia directa al régimen iraní y a las denuncias formuladas en su contra en foros y medios internacionales.
Netanyahu contrastó esas acusaciones con la situación interna de Irán, al que acusó de reprimir de forma sistemática a su propia población. Según afirmó, mientras desde Teherán se lo señala como un líder antidemocrático, el régimen iraní sofoca con violencia protestas masivas, persigue a opositores y restringe libertades básicas. “Miles de personas están siendo asesinadas allí”, sostuvo, aludiendo a la represión contra manifestantes que reclaman cambios políticos y sociales.
En ese sentido, el jefe de gobierno israelí buscó deslegitimar las críticas provenientes de Irán al plantear que provienen de un régimen que, según su visión, carece de autoridad moral para cuestionar a otros gobiernos. También apuntó contra lo que describió como una doble vara en sectores internacionales que, afirmó, condenan con dureza a Israel mientras relativizan o ignoran las violaciones a los derechos humanos cometidas por la República Islámica.
Las declaraciones se inscriben en un contexto de creciente tensión retórica y diplomática entre Israel e Irán, considerados enemigos estratégicos desde hace décadas, y se producen en paralelo a un escenario regional marcado por protestas internas en Irán y por un recrudecimiento del cruce de advertencias entre ambos países.

