Itongadol/Agencia AJN.- Los legisladores de la coalición de gobierno de Israel están impulsando un proyecto de ley para derogar el delito de fraude y abuso de confianza, uno de los cargos por los que el primer ministro Benjamín Netanyahu está siendo juzgado actualmente.
En un comunicado publicado este lunes, el presidente del Comité de Constitución, Ley y Justicia de la Knesset (Parlamento israelí), Simcha Rothman; el encargado de la bancada de la coalición, Ofir Katz; y la diputada de New Hope, Mishel Buskila, dijeron que la ofensa “daña gravemente el principio de legalidad y los fundamentos del derecho penal”, y es redundante dado que Israel ya tiene otras leyes que abordan la corrupción, como soborno y lavado de dinero.
A su vez, los legisladores advirtieron que el abuso de confianza es un “delito vago” que fue “fuertemente criticado por expertos legales de todo el espectro político”.
Además, argumentaron, sin pruebas, que el cargo fue utilizado por las agencias de aplicación de la ley para “controlar a funcionarios electos y servidores públicos por conductas que no están definidas como un crimen bajo el Código Penal y pueden determinar retroactivamente lo que se considera criminal a su discreción”.
La legislación propuesta también establecería “delitos claros que actualmente no tienen una definición adecuada en la ley”, incluyendo conflicto de intereses respecto a familiares cercanos y uso de información gubernamental privilegiada.
El proyecto de ley se discutirá probablemente ante el Comité Ministerial para la Legislación la próxima semana antes de avanzar a la Knesset.
Netanyahu está siendo juzgado por fraude y abuso de confianza en tres casos y por soborno en uno de ellos, derivados de las investigaciones iniciadas en 2019. Son los llamados casos 1000, 2000 y 4000.
Estos incluyen acusaciones de fraude, abuso de confianza y soborno vinculados a beneficios personales, relaciones con grupos mediáticos y concesiones regulatorias. El juicio se desarrolló desde 2020 y fue pospuesto en varias fases por motivos diversos, incluidos retrasos a causa de la guerra con Hamás.
El premier israelí negó cualquier delito y aseguró que los tres casos fueron fabricados por la policía y la fiscalía estatal en un intento de golpe político.
El delito de “fraude y abuso de confianza” (Artículo 284 del Código Penal israelí) fue objeto de debate legal durante años. Críticos de la ley sostienen que su lenguaje es amplio y puede ser usado para perseguir conductas políticamente sensibles, mientras que otros expertos legales prefieren reformas que requieran demostrar un daño sustancial a valores clave como la integridad pública antes de presentar cargos.
El proyecto de ley generó múltiples críticas de figuras de la oposición en el Estado judío, que lo consideran un intento de influir en el proceso judicial de Netanyahu. Asimismo, los líderes opositores advirtieron que cambios de este tipo pueden debilitar el estado de derecho y afectar la percepción pública sobre la independencia judicial en Israel.
Este proyecto de ley forma parte de una serie de iniciativas parlamentarias de la actual coalición que buscan reformar aspectos del sistema legal y judicial israelí, incluidas propuestas para limitar la revisión judicial y modificar cómo se define la responsabilidad penal de funcionarios electos. Estas reforma, un foco político desde 2023, generaron amplios debates públicos y protestas sobre el equilibrio de poderes.

