Itongadol/Agencia AJN.- Activistas del grupo autodenominado “Frente para la Liberación del Sur de Tel Aviv” colocaron maniquíes que representaban cuerpos decapitados frente a las viviendas del expresidente de la Corte Suprema Aharon Barak, del juez retirado del máximo tribunal Uzi Vogelman y del alcalde de Tel Aviv, Ron Huldai, como forma de protesta por la situación de los inmigrantes ilegales en Israel.
El grupo confirmó que la acción tuvo lugar durante la mañana del viernes y que los maniquíes llevaban carteles con mensajes dirigidos a las autoridades, en los que responsabilizan a las políticas judiciales y municipales por lo que describen como un aumento de la violencia criminal.
En el maniquí colocado frente a la casa de Barak podía leerse: “Te jactaste de abolir las leyes contra la infiltración. Nosotros recibimos cabezas decapitadas”. En el caso de Vogelman, el mensaje decía: “Querías pasatiempos. Nosotros recibimos cabezas decapitadas”. Frente a la vivienda de Huldai, el cartel afirmaba: “Dijiste ‘una persona es una persona es una persona’. Nosotros recibimos cabezas decapitadas”.

La protesta estuvo motivada por un crimen ocurrido en noviembre en el barrio Kiryat Shalom, en el sur de Tel Aviv, donde un hombre fue asesinado en un parque público y hallado decapitado por la policía.
En un comunicado, el grupo sostuvo que la manifestación “nació de un profundo sentimiento de angustia y enojo entre los residentes de los barrios del sur de la ciudad”. Además, acusaron a las autoridades de priorizar consideraciones ideológicas por sobre la seguridad de los vecinos. “Su compasión es nuestro desastre. No hay razón para que seamos los únicos en ‘disfrutar’ de la riqueza cultural que nos fue impuesta”, afirmaron.
Por su parte, la presidenta del movimiento, Sheffi Paz, declaró que residentes de la zona viven con miedo constante. “Una vecina de Kiryat Shalom dijo que ya no puede sacar a pasear a su perro por el parque por temor a ser atacada por un infiltrado con un machete. Un niño del barrio Shapira dijo que ya no puede jugar en la plaza por miedo a que los hijos de infiltrados lo linchen”, sostuvo.

