Itongadol/Agencia AJN.- El vicepresidente estadounidense James David Vance sostuvo «que no te guste Israel o discrepar con alguna de sus políticas no equivale necesariamente a antisemitismo», al tiempo que aseguró que la principal herramienta para combatir ese fenómeno en Estados Unidos pasa por reducir la inmigración y promover la asimilación.
En una serie de publicaciones en la red social X, Vance afirmó: “Yo diría que hay una diferencia entre que no te guste Israel (o discrepar con una política israelí determinada) y el antisemitismo”, en respuesta a un intercambio con periodistas y analistas que debatían sobre el aumento del odio antijudío entre los jóvenes estadounidenses.
El vicepresidente también señaló que “la medida más significativa que se podría tomar para eliminar el antisemitismo” sería reducir la inmigración al país. En ese marco, vinculó el incremento de actitudes antisemitas con cambios demográficos y con políticas que, según él, priorizan el multiculturalismo por sobre la integración.
Las declaraciones se produjeron luego de que el periodista y analista judío Yair Rosenberg difundiera un ensayo en el que citaba estudios que muestran un aumento del antisemitismo entre las generaciones más jóvenes en Estados Unidos. “Las investigaciones sugieren que Estados Unidos se está volviendo más antisemita porque sus jóvenes se están volviendo más antisemitas”, escribió Rosenberg, al advertir que este fenómeno contradice la idea de que los prejuicios desaparecen con el recambio generacional.
Los dichos de Vance generaron reacciones encontradas en el debate público estadounidense, con críticas de sectores que consideran que la hostilidad hacia Israel suele funcionar como un canal encubierto de antisemitismo, y apoyos de quienes defienden una distinción tajante entre el rechazo al Estado judío y el odio hacia los judíos como colectivo.

