Itongadol/Agencia AJN.- El ex primer ministro de Israel Naftali Bennett confirmó ayer que su lista de casi 5.000 contactos personales de Telegram fue filtrada y entre los números expuestos se encontraba el del ex presidente argentino Mauricio Macri.
Sin embargo, Bennett aseguró que su teléfono celular no fue vulnerado, luego de que un grupo de hackers vinculado a Irán afirmara haber accedido a su dispositivo personal.
En un comunicado difundido por su oficina, Bennett indicó que el episodio está siendo investigado por las autoridades de seguridad y acusó a los enemigos de Israel de intentar dañar su imagen en el marco de su regreso a la escena política. “Los enemigos de Israel harán todo lo posible para impedir que vuelva a ser primer ministro. No lo lograrán”, afirmó, y aseguró que continuará “actuando y luchando por el Estado de Israel y el pueblo de Israel”.

Según detalló, las revisiones realizadas confirmaron que el celular no fue hackeado, pero que una de sus cuentas de mensajería sí fue vulnerada “por distintos medios”. A partir de ese acceso, se filtraron contenidos de su agenda de contactos, imágenes y conversaciones, algunas auténticas y otras manipuladas. Entre los contactos difundidos por los hackers figuraba el número del ex presidente argentino Mauricio Macri, lo que generó repercusiones políticas fuera de Israel.
Bennett denunció además la circulación de material falso, como una imagen adulterada en la que aparece junto al fundador del Estado de Israel, David Ben-Gurión. “Los materiales fueron obtenidos de manera ilegal y su difusión constituye un delito penal”, subrayó.
La declaración se conoció tras las afirmaciones del grupo hacker iraní “Handala”, que aseguró haber infiltrado el iPhone de Bennett como parte de la denominada “Operación Pulpo”. El propio Bennett ha utilizado en reiteradas oportunidades esa metáfora para describir a Irán como el “jefe del pulpo” de las amenazas contra Israel.
Entre los contactos filtrados también se encontraron los números de Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, y del presidente francés, Emmanuel Macron.

