Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, encabezó este domingo una reunión de gobierno en la ciudad de Dimona en la que acusó al gobierno de Australia de haber alentado el antisemitismo y de no actuar frente a la escalada de ataques contra la comunidad judía, tras los atentados ocurridos recientemente en Sídney y Melbourne.
Durante su intervención, Netanyahu se refirió en particular a la masacre perpetrada durante un evento de Jánuca en Sídney, en la que fue asesinado el rabino Eli Schlanger, emisario del movimiento Jabad, junto con al menos otras nueve personas. Decenas de asistentes resultaron heridos.
El primer ministro recordó que meses atrás había advertido formalmente al jefe de gobierno australiano, Anthony Albanese, sobre las consecuencias de la política de su país. Según relató, el 17 de agosto le envió una carta en la que sostuvo que el respaldo australiano a la creación de un Estado palestino estaba “echando combustible al fuego del antisemitismo”, fortaleciendo a Hamás y alentando a quienes amenazan a los judíos en Australia.
“Les advertí que el antisemitismo es un cáncer: se propaga cuando los líderes permanecen en silencio y retrocede cuando actúan”, afirmó Netanyahu. “Llamé a reemplazar la debilidad por acción y el apaciguamiento por determinación. En cambio, el gobierno australiano respondió con más debilidad y más apaciguamiento”, agregó.
El jefe de gobierno israelí sostuvo que la falta de medidas concretas permitió que el antisemitismo se expandiera, lo que derivó —según dijo— en los ataques mortales contra judíos registrados en los últimos días. “No hicieron nada para frenar esta enfermedad, y el resultado fueron los atentados horribles que vimos”, afirmó.
Netanyahu también destacó la intervención de un civil que logró detener a uno de los atacantes en Sídney, a quien identificó como un hombre musulmán, y al que elogió públicamente por su valentía. Sin embargo, remarcó que la respuesta individual no sustituye la responsabilidad de los gobiernos. “La historia no perdona la vacilación ni la debilidad. Honra la acción y la fortaleza”, subrayó.
En un tramo más amplio de su discurso, el primer ministro vinculó los ataques contra judíos con una ofensiva más general contra Occidente. Mencionó el asesinato reciente de dos soldados estadounidenses y un intérprete en Siria, y citó declaraciones del secretario de Defensa de Estados Unidos, Peter Hegseth, quien advirtió que quienes ataquen a ciudadanos estadounidenses serán perseguidos y eliminados.
Netanyahu afirmó que esa doctrina es compartida por Israel. “Quienes atacan a israelíes, a nuestros soldados, o intentan hacerles daño, deben saber que Israel los perseguirá y los eliminará”, sostuvo. Aseguró que esa política se aplica en Gaza, en Líbano y en cualquier otro frente donde existan amenazas, y remarcó que Israel no permanecerá pasivo frente a quienes buscan atacar o destruir a su población.

