Itongadol/Agencia AJN.- Un estudio del Meir Amit Intelligence and Terrorism Information Center afirmó que la mayoría de los periodistas y trabajadores de medios muertos en la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra estaban afiliados o vinculados directamente a organizaciones terroristas, principalmente Hamás y la Yihad Islámica Palestina.
El informe, publicado esta semana, analizó los casos de 266 personas identificadas como periodistas o trabajadores de medios que murieron en Gaza entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de noviembre de 2025. Según el centro, al menos 157 de ellos —cerca del 60%— eran miembros activos o mantenían una afiliación clara con grupos armados. De ese total, 104 estaban relacionados con Hamás y 45 con la Yihad Islámica Palestina.
El estudio también identificó casos aislados de vínculos con la Brigada de los Mártires de Al-Aqsa, brazo armado de Fatah, así como con el Frente Popular para la Liberación de Palestina, el Frente Democrático para la Liberación de Palestina y los Comités de Resistencia Popular.

Según el informe, algunos de los fallecidos no solo cumplían funciones mediáticas, sino que también actuaban como combatientes armados dentro de unidades militares de las organizaciones terroristas.
Las conclusiones se basan en registros públicos, reportes de medios palestinos y documentación de Hamás incautada por las Fuerzas de Defensa de Israel durante operaciones terrestres en Gaza.
Uno de los ejes centrales del análisis es el concepto de “identidad dual”: periodistas que, en paralelo a su labor mediática, desempeñaban roles operativos o propagandísticos dentro de las estructuras armadas. El centro sostiene que Hamás considera la propaganda y la cobertura mediática como parte integral de su estrategia de guerra informativa.
El informe reitera además afirmaciones previas de Israel según las cuales varios periodistas vinculados a Hamás habrían tenido conocimiento anticipado del ataque del 7 de octubre, llegando a la zona fronteriza e incluso a comunidades israelíes mientras los combates aún estaban en curso, desde donde transmitieron en vivo.

También se detallan presuntos vínculos sistemáticos entre Hamás y la cadena qatarí Al Jazeera. El centro sostiene que existieron directivas editoriales proporcionadas por la organización terrorista a la oficina del canal en Gaza. Al Jazeera ha rechazado en reiteradas oportunidades estas acusaciones, calificándolas de ataques políticos destinados a silenciar su cobertura.
El Meir Amit Center subraya que los trabajadores de medios empleados por estructuras controladas por Hamás no pueden ser considerados periodistas independientes. Según el informe, en Gaza las fronteras entre el aparato político-militar y los medios de comunicación están profundamente difuminadas, y el empleo en medios operados por Hamás constituye, en sí mismo, una forma de afiliación organizacional.
No obstante, el estudio reconoce que en algunos casos los vínculos no pudieron ser verificados de manera concluyente.
En paralelo, organizaciones internacionales de defensa de la libertad de prensa continúan cuestionando a Israel por la cantidad de periodistas muertos durante la guerra. Esta semana, Reporteros Sin Fronteras (RSF) sostuvo que Israel fue responsable de casi la mitad de los periodistas muertos en el mundo durante el último año. En su informe anual, la organización contabilizó 67 periodistas fallecidos desde diciembre de 2024, y atribuyó el 43% de esas muertes a acciones israelíes.
RSF también señaló como el episodio más letal el ataque del 25 de agosto contra el hospital Nasser, en Khan Younis, donde murieron cinco periodistas, incluidos dos colaboradores de Reuters y Associated Press. Israel informó que el objetivo del ataque era una cámara de vigilancia de Hamás y expresó su pesar por lo que el primer ministro Benjamin Netanyahu calificó como un “trágico error”. Las Fuerzas de Defensa de Israel abrieron una investigación sobre el incidente.
Según RSF, desde el inicio de la guerra casi 220 periodistas han muerto en Gaza, lo que convertiría a Israel en el actor más letal para la prensa durante tres años consecutivos.

El debate se ve agravado por la restricción al ingreso de periodistas extranjeros independientes a Gaza, una política vigente desde el inicio del conflicto. Si bien algunos periodistas israelíes y un número limitado de corresponsales extranjeros han podido ingresar bajo modalidad de acompañamiento militar, todas las visitas están estrictamente controladas por las Fuerzas de Defensa de Israel.
La Asociación de la Prensa Extranjera (FPA) presentó una petición ante la Corte Suprema de Justicia reclamando acceso irrestricto a la Franja. El Estado ha solicitado sucesivas prórrogas para responder, y esta semana el tribunal concedió una novena extensión, fijando como nuevo plazo el 21 de diciembre.
“La situación es absurda”, afirmó la FPA en un comunicado, acusando al gobierno de obstrucción y al tribunal de permitirla. En los últimos meses, 28 países, entre ellos Canadá y el Reino Unido, pidieron públicamente a Israel que permita el ingreso de la prensa extranjera. También se informó que la administración del presidente estadounidense Donald Trump presiona en ese sentido tras la implementación del alto el fuego.

