Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, llegó este lunes a la Casa Blanca para mantener un encuentro histórico con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y altos funcionarios de su administración. La reunión marca un hito en las relaciones entre ambos países, tras años de aislamiento diplomático durante el régimen de Bashar al-Assad.
La visita, que se produce un día después de la llegada del mandatario sirio a Washington, representa la primera vez en la historia que un líder de Siria es recibido oficialmente en la Casa Blanca. Según analistas internacionales, el encuentro podría redefinir el papel de Estados Unidos en el futuro de Siria, en particular en su lucha contra el Estado Islámico, y abrir un nuevo capítulo en las relaciones entre Damasco e Israel.
Aunque el evento fue calificado de “trascendental” por la prensa estadounidense, también generó sorpresa en ciertos sectores. Observadores notaron que Sharaa ingresó a la Casa Blanca por la entrada de West Executive Avenue, una vía habitualmente utilizada para visitas oficiales de menor perfil, en lugar del acceso principal reservado a recepciones de Estado. Desde Washington no se ofreció una explicación sobre esta decisión protocolar.

Ahmed al-Sharaa, de 42 años, llegó al poder el año pasado tras encabezar la ofensiva de su grupo rebelde islamista Hayat Tahrir al-Sham, que derrocó al régimen de Assad. Desde entonces, su liderazgo ha buscado proyectar una nueva imagen de Siria en el escenario internacional. El mandatario ha emprendido una activa agenda diplomática que incluye visitas a Rusia, Turquía, Arabia Saudita, Brasil y diversas capitales europeas.
En mayo, Sharaa y Trump mantuvieron su primer encuentro en Arabia Saudita, y en septiembre coincidieron nuevamente durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde el líder sirio sostuvo reuniones con representantes de varios países occidentales.
Fuentes cercanas al Consejo de Seguridad Nacional estadounidense indicaron que el diálogo en la Casa Blanca se centrará en temas de seguridad regional, la cooperación en la lucha contra el terrorismo y la posibilidad de integrar a Siria en una coalición liderada por Estados Unidos contra los remanentes del Estado Islámico.
Además, según medios diplomáticos, el gobierno de Trump evalúa la instalación de una presencia militar estadounidense en una base aérea cercana a Damasco, medida que podría formar parte de un futuro pacto de seguridad entre ambos países.
La visita de Sharaa simboliza un giro radical en la política exterior siria, que busca alejarse de la influencia de Irán y Rusia para acercarse a Washington, Ankara y las monarquías del Golfo. El encuentro de este lunes, considerado un punto de inflexión por los observadores internacionales, podría marcar el inicio de una nueva etapa para Siria tras más de una década de guerra y aislamiento.

