«Después de la guerra del Golfo, Arafat ya no ocupará su posición actual a causa de las presiones crecientes ejercidas contra él», afirmó Weisglass a la prensa.
Según él, la sublevación palestina iniciada a finales de 2000 ha costado 10.000 millones de dólares a la economía palestina, ha provocado que el 40 por ciento de la población activa esté en el paro y obligado al 60 por ciento de los palestinos a vivir de la ayuda internacional.
Weisglass no precisó cómo Yasir Arafat podría ser sustituido en el cargo, pero subrayó que un cambio de régimen en Irak tendría un gran impacto en todo Oriente Próximo.
También consideró que Arafat, «cada vez más aislado en el plano diplomático, intenta bloquear toda cooperación» entre los alcaldes palestinos en zonas reocupadas en Cisjordania y los responsables militares israelíes.
Este próximo de Sharon precisó que después de una ola de delincuencia en Jenín, responsables israelíes se pusieron de acuerdo con el gobernador de esta ciudad del norte de Cisjordania para desplegar 200 policías palestinos no armados encargados de combatir los secuestros y otros delitos. Pero, según él, Arafat ordenó a la Policía palestina que se retirase de la ciudad en 48 horas para bloquear «una cooperación muy alentadora a nivel local».

