Itongadol/Agencia AJN.- Hoy se cumple un año del operativo de inteligencia israelí que detonó beepers de terroristas libaneses de Hezbollah y sorprendió al mundo.
El 17 de septiembre de 2024, miles de radiollamados portados por miembros de esa organización terrorista libanesa explotaron simultáneamente, seguidos al día siguiente por la detonación de radiocomunicadores portátiles (walkie-talkies).
Se supone que 39 de ellos murieron y más de 3.400 resultaron heridos, según cifras libanesas.
Un funcionario de Hezbollah declaró una semana después que los ataques israelíes habían dejado fuera de combate a unos 1.500 terroristas debido a las heridas sufridas, ya que muchos de ellos quedaron ciegos o perdieron una o ambas manos.
Medios de comunicación detallaron que los beepers estaban diseñados para que sus operadores los manipularan con ambas manos, presionando dos botones simultáneamente para activar la explosión. Sin embargo, en muchos casos detonaron poco después de recibir el mensaje.
Una investigación reveló que Israel había ocultado una pequeña pero potente carga explosiva de plástico y un detonador en miles de localizadores adquiridos por la organización terrorista.
La explosión de los beepers y las radios portátiles fue un hecho decisivo en el conflicto entre Israel y Hezbollah, que comenzó al día siguiente de la invasión liderada por la organización terrorista palestina Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023.
Hezbollah comenzó a disparar desde la frontera norte, lo que provocó la respuesta de Israel. El conflicto se convirtió en una guerra abierta que debilitó a la organización terrorista y dejó a gran parte del Líbano en ruinas.
El golpe mortal para Hezbollah llegaría poco después, con la eliminación por parte de Israel de su líder máximo e histórico, Hassan Nasrallah.

