Itongadol.- Miles de votantes haredíes se sumaron en las últimas semanas al partido Likud, triplicando su presencia interna y buscando influir directamente en la principal fuerza política de Israel, según un informe de Canal 12.
La televisora señaló que la afiliación de miembros haredíes dentro de Likud se disparó en paralelo a la campaña de adhesión que impulsa la formación, que actualmente lidera la coalición de gobierno y ha dominado la política israelí durante gran parte de los últimos 50 años. La participación ultraortodoxa habría reducido, en contrapartida, el peso relativo del ala liberal del partido.
Como ejemplo del crecimiento, se citó al estratega de relaciones públicas haredí y militante de Likud, Yossi Rosenbaum, quien recientemente registró más de 2.100 nuevos afiliados. Con esa cifra, su red personal de inscritos asciende a unos 7.300 miembros.
Actualmente, Likud cuenta con alrededor de 140.000 afiliados, de los cuales menos de 80.000 participaron en las últimas primarias internas. Este dato cobra relevancia porque en Likud, a diferencia de otros partidos israelíes, las candidaturas parlamentarias se definen a través de elecciones primarias entre los miembros registrados.
El fenómeno refleja un cambio estratégico: los partidos ultraortodoxos tradicionales han sido socios frecuentes de los gobiernos encabezados por Benjamin Netanyahu, pero recientemente abandonaron la coalición por disputas sobre la ley de reclutamiento haredí. Ahora, en lugar de influir únicamente como socios externos, un sector creciente de votantes religiosos busca incidir en las decisiones de Likud desde adentro.

Para algunos analistas, esta tendencia podría alterar el equilibrio interno del partido en futuras primarias y condicionar las posiciones de sus legisladores en temas sensibles, como el servicio militar obligatorio, las asignaciones estatales a instituciones religiosas y la relación entre Estado y religión en Israel.

