Itongadol.- El canciller de Alemania, Friedrich Merz, aseguró este martes que su país no se sumará a la iniciativa de los aliados occidentales de reconocer el Estado palestino en la Asamblea General de las Naciones Unidas del próximo mes.
Merz habló en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro canadiense, Mark Carney, quien dijo el mes pasado que Canadá tenía previsto reconocer al Estado de Palestina en la Asamblea General, tras los anuncios similares por parte de Francia y Gran Bretaña.
‘‘La posición del Gobierno federal es clara en lo que respecta al posible reconocimiento del Estado de Palestina’’, expresó Merz.
Además, el canciller remarcó que ‘‘Canadá lo sabe. No nos sumaremos a esta iniciativa. No consideramos que se cumplan los requisitos’’.
Merz destacó que Alemania mantiene su compromiso con una solución de dos Estados, pero insistió en que dicha fórmula solo puede alcanzarse mediante negociaciones directas entre israelíes y palestinos.
‘‘El reconocimiento unilateral no acerca la paz, sino que puede dificultar aún más el diálogo’’, agregó.

Según Merz, la prioridad en estos momentos debe ser frenar la violencia y reactivar las conversaciones diplomáticas bajo la mediación internacional.
En este sentido, el funcionario alemán recordó que Berlín sigue siendo uno de los principales donantes de ayuda humanitaria a la población palestina, detallando que Alemania destinó fondos adicionales a programas de asistencia médica y alimentaria en la Franja de Gaza y en Cisjordania.
‘‘Nuestro compromiso con el pueblo palestino es firme, pero debe diferenciarse de decisiones políticas que podrían tener efectos contraproducentes’’, concluyó Merz.
Carney, por su parte, reiteró que Canadá continúa evaluando la situación en coordinación con sus aliados y que la decisión de reconocer al Estado palestino se basará en un análisis detallado de los acontecimientos en la región.
El primer ministro canadiense aseveró que el objetivo de su gobierno es contribuir a crear un marco internacional que favorezca la paz duradera.
Finalmente, Carney defendió la necesidad de mantener un canal de comunicación abierto con todas las partes implicadas.

