Itongadol.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) anunciaron que el jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, aprobó este miércoles el plan general para la próxima gran ofensiva militar para conquistar la ciudad de Gaza.
El ejército israelí detalló que el ‘‘concepto principal del plan ofensivo de las IDF en Gaza’’ se debatió durante una reunión que Zamir mantuvo esta mañana con el Foro del Estado Mayor, junto con otros oficiales y representantes del Shin Bet (el Servicio de Inteligencia y Seguridad General Interior de Israel).
‘‘Durante el debate, se presentaron las acciones de las IDF hasta el momento, incluida la ofensiva en la zona de Zeitoun que comenzó ayer’’, agregaron las IDF en el comunicado, remarcando que iniciaron nuevas operaciones en el barrio de la ciudad de Gaza.
Asimismo, las IDF afirmaron que ‘‘se presentó y aprobó el concepto principal del plan para los próximos pasos en la Franja de Gaza, de acuerdo con las directrices de los líderes políticos’’, en referencia a la ofensiva ordenada por el Gobierno contra Hamás en la ciudad de Gaza, que no está previsto que comience de inmediato.
Cabe destacar que, anteriormente, múltiples reportes en los medios de comunicación hebreos informaron que Zamir se había opuesto al plan de tomar la ciudad, manteniendo disputas con el ministro de Defensa, Israel Katz.
Con respecto a la reunión de este miércoles, en la que Zamir aprobó el plan, las IDF concluyeron: ‘‘El jefe del Estado Mayor destacó la importancia de mejorar la preparación de las fuerzas y la disposición para la movilización de la reserva, al tiempo que se llevan a cabo cursos de actualización y se proporciona un respiro [a los soldados] antes de las próximas misiones’’.
Diversos analistas militares en Israel interpretaron la aprobación del plan como una señal de que las diferencias internas entre la cúpula de seguridad y el Gobierno podrían estar cediendo ante la presión de avanzar en la campaña contra Hamás.
Sin embargo, advirtieron que el inicio de la ofensiva en el enclave costero palestino dependerá no solo de la preparación operativa, sino también de factores políticos y humanitarios, como la situación de los rehenes y la presión internacional para limitar las bajas civiles.

