Itongadol.- Lorena Avraham, encargada de la Absorción de los olim que llegan de Latinoamérica a través del Keren Leyedidut, mantuvo una entrevista con ItonGadol para conocer cómo es la situación de la aliá desde que Israel está en guerra.
“La guerra impactó de manera evidente la logística y las decisiones de muchas familias, pero no paralizó la aliá. En algunos momentos se redujo el ritmo o se postergaron llegadas, pero hubo también familias que decidieron no esperar más y vinieron incluso en medio de la crisis”, destacó.
-¿Cómo se está desarrollando la aliá en general después de la guerra?
-A pesar del contexto complejo desde el 7 de octubre, la aliá no se detuvo, al contrario. En muchos casos se profundizó la conexión emocional de muchas familias con Israel, lo que llevó a una toma de decisión aún más fuerte y determinada. Hoy vemos un ritmo constante de llegada, con olim que hacen su proceso con una gran dosis de compromiso y convicción.
-¿Cómo se activaron los contingentes de aliá del Keren Leyedidut de América Latina después de la guerra?
– Después de la guerra sí hubo un gran esfuerzo de adaptación, ya que muchos vuelos previstos fueron reprogramados o reorganizados, y también los olim llegaron a una situación diferente, porque estamos en guerra. Entonces el Keren Leyedidut reforzó su apoyo directo, coordinando con distintos organismos para asegurar una recepción digna, un acompañamiento emocional cercano, una ayuda práctica y orientación constante. Un ejemplo de eso son los encuentros por Zoom que organizamos, en los que participaron profesionales como psicólogos y representantes del ejército, que brindan información sobre medidas de protección en tiempos de guerra, contención emocional y otros temas esenciales para orientar y fortalecer a los olim en su proceso de aliá.

-¿La guerra desde el 7 de octubre paralizó la aliá? ¿Podrías detallarnos algo al respecto?
-La guerra impactó de manera evidente la logística y las decisiones de muchas familias, pero no paralizó la aliá. En algunos momentos se redujo el ritmo o se postergaron llegadas, pero hubo también familias que decidieron no esperar más y vinieron incluso en medio de la crisis. En este sentido, se puede decir que la aliá siguió viva, aunque con dinámicas particulares.
Doy un ejemplo reciente. Durante el periodo en que la guerra se intensificó con el ataque de Israel a Irán el 13 de junio, incluso un día antes del ataque, llegaron olim. Tras los 12 días de tensión y la reapertura del espacio aéreo, los vuelos se reanudaron y los olim continuaron llegando. O sea, solamente en los periodos en que el espacio aéreo estaba cerrado, los olim no llegaron. De hecho, incluso antes de este episodio, vimos como la aliá se detenía. A pesar del contexto, seguían llegando tanto familias como jóvenes, incluyendo algunos que vinieron con el objetivo de alistarse en el ejército. Tengo una historia en particular de un olé de Uruguay que llegó, que luchó en Gaza y resultó herido, pero ya está bien, gracias a Dios. La verdad que es una historia emocionante y linda.
Las familias continuaron llegando y esto muestra que los olim, apenas pueden venir, vienen.

-¿Cuáles son las características actuales del olé?
– El olé de hoy es más consciente, más informado y muchas veces más preparado emocionalmente. En general no idealiza, sino que llega con los pies en la tierra. Viene con una fuerte motivación ideológica, una conexión profunda con Israel. Y al mismo tiempo con una necesidad de construir su nuevo hogar en condiciones aún más desafiantes.
-¿Cómo se acompaña al olé desde el Keren Leyedidut en tiempos de guerra?
– El acompañamiento habitual a los olim se ha mantenido firme incluso en este contexto desafiante de guerra.
Desde el momento de la llegada la llegada de los olim, tanto yo como Judy, quien está a cargo del acompañamiento a los olim de Argentina, nos comunicamos personalmente con las familias, con cada olé, incluso estamos en el grupo de WhatsApp cuando llegan a Israel. Ofrecemos orientación a través de encuentros por Zoom y también de forma individualizada, brindando información sobre trámites, contacto con referentes locales en las ciudades de destino, explicaciones sobre el apoyo económico otorgado por el Keren Leyedidut y otros temas clave.
Cuando es necesario, realizamos derivaciones para atención psicológica, para asegurar contención emocional. Pero también igualmente siempre estamos nosotras, ellos pueden llamar y estamos siempre atentas.
Más puntualmente con respecto a la guerra, agregamos en este periodo sesiones informativas con especialistas, en las que se explican protocolos de seguridad en caso de ataque con misiles, así como otras herramientas prácticas y emocionales que ayudan al olim a adaptarse y sentirse acompañados y más tranquilos con relación a las situaciones que estamos viviendo acá en Israel en este momento de guerra.

-¿Hay datos respecto a la aliá desde el inicio de la guerra? No datos exactos, sino algo general
– En términos generales, las cifras se han mantenido estables. Vemos que están dentro de los rangos históricos de la aliá desde América Latina. Las proyecciones para la segunda mitad del año son optimistas, porque vemos que solo en julio y agosto estamos esperando la llegada de más de 100 olim en este verano israelí.
Así que el deseo de hacer aliá sigue muy presente en muchas familias, se percibe una voluntad muy fuerte de ser parte activa de la reconstrucción de Israel, incluso en tiempos complejos como este que estamos viviendo ahora aquí.


-¿Qué analizan para el futuro inmediato de la aliá?
– Dependerá en parte de la evolución del conflicto. De factores como la posibilidad de volar con normalidad. Porque en cuanto al compromiso de muchas familias y muchas personas que están haciendo aliá, esto ya parece algo definido. Solo esperan saber si el vuelo sale e fecha y cuándo llegan a Israel.
Keren Leyedidut continúa fortaleciendo su labor sobre el terreno, ampliando los marcos de absorción, optimizando la preparación previa a la llegada de los olim y desarrollando nuevos materiales informativos en español y portugués, ya que tenemos también olim de Brasil. Además de eso, estamos siempre profundizando las alianzas con municipalidades en todo Israel, desde el sur hasta el norte. Y también profundizando las alianzas con organismos gubernamentales y organizaciones no gubernamentales, con el objetivo de construir redes comunitarias sólidas que brinden contención, orientación y un acompañamiento cercano a cada olé en su proceso de integración.
-¿Cuál es el mensaje para aquellos que hicieron aliá y que estén pensando en hacer aliá?
– La aliá es la realización del sueño sionista o simplemente el sueño de un nuevo comienzo. Pero hacer aliá en tiempos de guerra es además un acto de fe, de amor y de valentía. En cualquier momento que sea, a quienes ya llegaron les decimos: no están solos. Y a quienes aún están considerando dar el paso, les decimos: Israel los necesita y el Keren Leyedidut está aquí para tenderles la mano y acompañarlos en cada etapa del camino. Am Israel Jai.

