Itongadol.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se comunicó este viernes con el Papa Leo XIV por el incidente en el que fragmentos de un proyectil alcanzaran la Iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, dejando un saldo de tres muertos y varios heridos. El incidente, atribuido a una operación militar en la zona, generó conmoción en el Vaticano y profundizó la preocupación por la situación humanitaria en el enclave palestino.
Según informó la Santa Sede, el Papa expresó su dolor por la tragedia y pidió el reinicio de las negociaciones para poner fin a la guerra. Además, remarcó la urgencia de proteger los lugares sagrados, así como a los fieles y a toda la población de Palestina e Israel.
Una investigación preliminar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) determinó que los daños en la iglesia fueron provocados por fragmentos de un proyectil disparado durante una operación contra objetivos de Hamás. “Las FDI dirigen sus ataques exclusivamente a objetivos militares y hacen todos los esfuerzos posibles para evitar daños a civiles y estructuras religiosas. Lamentamos cualquier daño no intencionado”, señaló el comunicado militar.
Netanyahu también lamentó las muertes provocadas por el impacto. “Israel lamenta profundamente que una munición desviada haya alcanzado la Iglesia de la Sagrada Familia en Gaza. Cada vida inocente perdida es una tragedia. Compartimos el dolor de las familias y de los fieles. Agradezco al Papa Leo por sus palabras de consuelo. Israel está investigando el incidente y mantiene su compromiso con la protección de civiles y lugares sagrados”, afirmó el primer ministro.
En una declaración posterior, el Papa manifestó: “Estoy profundamente entristecido por la pérdida de vidas y los heridos causados por el ataque militar a la Iglesia católica de la Sagrada Familia en Gaza. Aseguro a la comunidad parroquial mi cercanía espiritual. Encomiendo las almas de los fallecidos a la misericordia de Dios y rezo por sus familias y por los heridos. Renuevo mi llamado a un alto el fuego inmediato. ¡Solo el diálogo y la reconciliación pueden asegurar una paz duradera!”.
Durante la jornada, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalem, visitó la parroquia afectada acompañado del patriarca greco-ortodoxo Theophilos III. En ese contexto, el Papa volvió a comunicarse telefónicamente para transmitir su “cercanía, oración, apoyo y el deseo de hacer todo lo posible para lograr no solo un alto el fuego, sino también el fin de esta tragedia”.
La Iglesia de la Sagrada Familia es la única parroquia católica en la Franja de Gaza y uno de los pocos espacios religiosos activos que asisten a la pequeña comunidad cristiana local. El ataque ocurre en medio de una guerra que ya ha dejado miles de víctimas y una grave crisis humanitaria, con llamados internacionales cada vez más urgentes para frenar la escalada y proteger a la población civil.

