Itongadol.- El régimen sirio anunció que sus fuerzas de seguridad se preparan para redesplegarse en la ciudad de Sweida, de mayoría drusa, tras el colapso de una tregua que había sido pactada apenas un día antes con líderes locales. La decisión llega luego de que el gobierno de Bashar al-Assad acusara a combatientes drusos de violar el alto el fuego.
La violencia en Sweida se desató tras un incidente ocurrido el domingo, cuando hombres armados beduinos agredieron a un vendedor de vegetales druso. El episodio provocó una escalada que derivó en enfrentamientos entre ambas comunidades. A comienzos de esta semana, el ejército sirio ingresó a la ciudad en medio de los combates. Sin embargo, testigos aseguraron que las fuerzas del régimen se alinearon con los beduinos y protagonizaron ataques contra civiles drusos. Según fuentes locales, más de 300 personas murieron durante la ofensiva.
El miércoles por la noche, el gobierno anunció su retirada tras alcanzar una tregua con los drusos, pero los enfrentamientos continuaron. Un comandante militar beduino declaró a la agencia Reuters que el alto el fuego solo incluía a las fuerzas del régimen, no a los grupos armados beduinos, y afirmó que sus combatientes lanzaron una nueva ofensiva para liberar a miembros de su comunidad detenidos por milicias drusas.
Ante esta situación, Israel reiteró sus líneas rojas en Siria. El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que no se permitirá el despliegue de fuerzas militares sirias al sur de Damasco, en una zona que considera debe mantenerse desmilitarizada. También afirmó que Israel actuará para proteger a la comunidad drusa en la región montañosa de Jebel Druze.
La tensión entre comunidades y la intervención directa del régimen sirio han generado preocupación internacional por un posible agravamiento del conflicto en el sur del país.

