Esta vez, el golpe vino de adentro: un ex empleado del juez Juan José Galeano testificó ayer en contra del magistrado, en el sexto día del juicio político que investiga a quien estuvo durante diez años a cargo de la causa AMIA.
Claudio Lifschitz, que fue prosecretario desde 1995 hasta 1997 del juzgado de Galeano, dijo al Jurado de Enjuiciamiento que el magistrado había decidido pagarle 400.000 dólares al desarmador de autos Carlos Telleldín para que diera una «acomodada versión de los hechos» y que, para eso, buscó un «sponsor». Según Lifschitz, el juez se entrevistó con el ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja, para que financiara su negociación con Telleldín y, como este se negó, recurrió a Hugo Anzorreguy, a cargo de la SIDE.
Esto contradice la versión del juez, que afirma que él se enteró de que los servicios de inteligencia estaban negociando para pagarle a Telleldín y entonces, ante la certeza de que el pago se haría aun sin su consentimiento, optó por aceptarlo.
«La SIDE le pagó a Telleldín por orden del juez, no fue al revés», dijo el ex empleado de Galeano, que, durante más de dos horas y media, denunció con lujo de detalles supuestas irregularidades en el funcionamiento del tribunal: testigos que eran filmados sin saberlo y coaccionados, abogados a los que se les negaba acceso al expediente, documentos que se escondían en legajos secretos.
Lifschitz, que como prosecretario de la causa AMIA conocía la investigación, afirmó incluso: «Desde que se pacta el pago, el que decide la dirección del juicio es Telleldín». Y relató que el desarmador de autos había indicado a qué testigos había que llamar y había advertido que, antes de declarar, tenían que hablar con él.
Molesto por la declaración de quien él mismo había contratado para trabajar en su juzgado, Galeano dijo: «Vamos a tratar de probar la mendacidad de este señor» y señaló que algunas de las «mentiras» de Lifschitz están probadas en la investigación del juez federal Claudio Bonadío.
Ayer, la estrategia de la defensa fue descalificar a este testigo. Mariano Maciel, abogado de Galeano, pidió la nulidad del testimonio del ex prosecretario. Consideró que Lifschitz, al estar investigado por presuntas irregularidades vinculadas con la causa AMIA, «puede decir lo que se ocurra del juez» sin incurrir en el delito de falso testimonio.
La NAcion

