Itongadol/Agencia AJN.- Los ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudita contra milicias respaldadas por Irán en Irak dejaron al menos 20 muertos y 32 heridos, en una nueva escalada regional que coincidió con el lanzamiento de misiles iraníes contra tropas estadounidenses en Jordania, el primer ataque de este tipo desde la pausa en los combates del fin de semana.
Las milicias chiitas integradas en las Fuerzas de Movilización Popular (PMF) afirmaron que los bombardeos alcanzaron sus cuarteles generales en distintos puntos del país. Washington y Riad sostienen que esos grupos fueron responsables de los recientes ataques con drones contra instalaciones petroleras sauditas.
Al mismo tiempo, un alto funcionario iraní señaló en diálogo con Reuters que Teherán rechazó una propuesta de Omán para establecer una administración regional conjunta del estrecho de Ormuz, al considerar que fue impulsada por presiones de Estados Unidos y Arabia Saudita y que no tenía posibilidades de prosperar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) también reafirmó su control sobre ese paso estratégico al asegurar que atacó tres petroleros que, según aseveró, ignoraron sus advertencias.
La nueva ronda de ataques puso fin a una breve pausa en los enfrentamientos, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, suspendiera abruptamente una campaña de bombardeos prevista para dos semanas e Irán pareciera responder con una reducción de las hostilidades, lo que había generado expectativas de una nueva tregua tras el alto el fuego de abril.
Los mediadores aguardaban que Trump definiera, tras su reunión del martes en la Casa Blanca con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, si impulsaría la reactivación del acuerdo interino alcanzado el mes pasado con la República Islámica, del que Israel no forma parte.
Misiles iraníes contra tropas de EE.UU. en Jordania
Los ataques en el este de Irak se produjeron pocas horas después de que el ejército estadounidense informara que sus sistemas de defensa aérea habían frustrado un ataque sorpresa iraní contra tropas desplegadas en la región.
El ejército jordano anunció que derribó cinco misiles iraníes dirigidos contra su territorio. Por su parte, el IRGC aseguró haber lanzado múltiples misiles balísticos contra fuerzas estadounidenses en Jordania y prometió mantener su «resistencia» mientras continúen las «acciones ilegales y maliciosas» de Estados Unidos.
Un funcionario del Ministerio de Defensa iraní, citado por la televisión estatal IRIB y que habló bajo condición de anonimato, negó que Irán estuviera detrás de proyectiles lanzados desde otros países contra objetivos sauditas y calificó de «grave error de cálculo» atribuir a Teherán esos ataques.
Ataques contra instalaciones petroleras sauditas
Las declaraciones iraníes llegaron después de que el Ministerio de Defensa saudita acusara el martes a milicias proiraníes en Irak de lanzar drones contra instalaciones petroleras en la Provincia Oriental del reino. Según Riad, las defensas aéreas interceptaron todos los aparatos.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa saudita y el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informaron que atacaron múltiples posiciones en el este de Irak utilizadas, según dijeron, para coordinar esos ataques con drones. Arabia Saudita sostuvo que no busca una escalada, aunque advirtió que responderá a cualquier nueva agresión.
Irak denuncia una violación de su soberanía
Las PMF denunciaron que los bombardeos constituyen «una peligrosa escalada, una violación de la soberanía de Irak y un ataque contra sus instituciones oficiales de seguridad».
Los grupos armados proiraníes más activos integran la denominada Resistencia Islámica en Irak, una alianza que durante la guerra de este año reivindicó cientos de ataques contra bases estadounidenses en Irak y otros países de la región. Sin embargo, no había asumido la autoría de nuevas operaciones desde que se reanudaron las hostilidades entre Washington y Teherán a comienzos de este mes.
Irak continúa atrapado entre sus dos principales aliados, Estados Unidos e Irán, cuya rivalidad convirtió al país en un escenario recurrente de enfrentamientos indirectos. En medio de la creciente presión estadounidense, el nuevo primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, que asumió este año con respaldo de Washington, prometió avanzar en el desarme de las milicias proiraníes, aunque enfrenta una fuerte resistencia de varias facciones. A principios de este mes visitó tanto Estados Unidos como Irán.

