En el pasado, 19 sociedades controlaban el mercado del traslado de difuntos desde el aeropuerto hacia los cementerios de Israel. La decisión de la IAA de quedarse con el monopolio del servicio ha costado a estas empresas millones de shekels en renta perdida y generó quejas de la comunidad Ultra-ortodoxa. La decisión motivó la visita al Aeropuerto Ben Gurión de los líderes religiosos: Yaakov Litzman, del comité de Finanzas del Knesset (Parlamento israelí) por la Unidad Torá Judaísmo y del principal Rabino Sefaradita, Shlomo Amar. Las autoridades religiosas continúan intentando recuperar el transporte de los ataúdes, ya que aseguran que las familias de los difuntos necesitan de sus servicios y que «cualquier persona que atestiguó el trabajo, lo elogió». Dentro de Israel, las empresas funerarias no llevan a cabo un monopolio para el cobro de traslado de ataúdes, la gama de tarifas oscila entre 400 y 900 shekels. Un representante de una sociedad funeraria comentó que «el nuevo arreglo de IAA estorba el traslado de los fallecidos y dibuja hacia fuera el más largo proceso de la vieja regulación, además de dañar el honor de los difuntos y sus familias.»
Fuente: Haaretz
Traducción: Romina Gluck
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