Itongadol/AJN.- El informe realizado por el Centro de Estudios Sociales (CES) se presentó ayer en el Salón Libertador del Palacio San Martín, sede de la Cancillería Argentina. El año pasado hubo 478 denuncias de hechos antisemitas, frente a las 308 en 2014.
Luego de emitirse el video institucional que resume los casi 81 años de gestión de la representación política de la comunidad judía de la Argentina, el subsecretario de Culto, Alfredo Abriani, dio lectura a una nota de la ministra de Relaciones Exteriores y Culto, Susana Malcorra, en la explicaba que por razones de agenda no podía estar presente y afirmaba: “Argentina es un país en el que todos podemos vivir en paz y armónicamente, sin embargo debemos estar atentos a aquellas expresiones minoritarias que incitan al antisemitismo”.
A continuación, Ariel Cohen Sabban, presidente de la DAIA, luego de mencionar que la institución “nació en 1935, cuando la amenaza del criminal régimen nazi comenzaba a extender sus tentáculos incluso en nuestro país”, recordó el acto que organizó en el estadio Luna Park la embajada del Tercer Reich en Argentina en el que participaron “miles de fascistas uniformados, exhibiendo esvásticas en sus brazos y extendían sus brazos con el saludo nazi”.
“El fenómeno de la judeofobía constituye una lacra al igual que otras conductas discriminatorias en perjuicio de colectivos étnicos, nacionales y diversas expresiones atentatorias contra el respeto a las diferencias y la igualdad entre todos los seres humanos. Debe ser monitoreado, evaluado y denunciado, ya que no sólo afecta a sus circunstanciales víctimas, sino que daña el tejido social de imprescindible diversidad. Esta tarea es central en la misión de la DAIA desde hace ocho décadas.”
Sabban realizó un corto resumen de las diversas acciones realizadas por la DAIA y destacó que desde hace 18 años el CES ofrece a la sociedad el informe anual de las denuncias antisemitas registrados, categorizadas y analizadas.
En la presentación estuvieron el vicepresidente primero y el secretario de la DAIA, Alberto Indij y Santiago Kaplun respectivamente, quienes le entregaron a Mario Feferbaum un diploma por su permanente colaboración y ayuda a la institución en general y al CES en particular.
A diferencia de años anteriores, donde autores de los trabajos incluidos en el Informe brindaban un resumen de los mismos, en esta oportunidad la DAIA invitó a exponer a dos periodistas: Claudio Destéfano, especializado en marketing deportivo, y Roberto Guareschi, miembro de la Academia Nacional de Periodismo, ex secretario de redacción del Cronista Comercial primero y ex secretario general de redacción de Clarín.
Guareschi afirmó: “Internet es el medio privilegiado como vehículo del antisemitismo, porque el anonimato es muy fácil y el castigo legal generalmente no llega. Entonces lo que falla son las herramientas para controlar los contenidos discriminatorios. Fallan por ausencia. Todavía no se consiguió un material de filtrado bien eficaz. Hace falta voluntad. Porque aunque tuviéramos las mejores herramientas para evitar la publicación de esos contenidos, siempre va a haber una manera de sortearlos”.
Posteriormente Verónica Constantino, investigadora del CES, efectuó un resumen explicativo de los datos duros del Informe presentado, aclarando que el motivo del aumento del 55 por ciento de las denuncias registradas en el 2015 respecto al año anterior (478 denuncias de hechos antisemitas en 2015, frente a 308 en el 2014) se debe principalmente a una modificación que adoptaron sobre la manera de registrar las denuncias que refieren al espacio virtual.
“Se considera como antisemitismo cada uno de los comentarios discriminatorios de los diferentes foristas presentes en una misma nota”. Esta modificación es muy clara al analizarse la distribución geográfica de las denuncias registradas, pues el 71 por ciento corresponden a Internet, el 22 por ciento a la ciudad de Buenos Aires, el 6 por ciento a la provincia de Buenos Aires y el 1 por ciento al resto del territorio argentino.
Marisa Braylan, directora del CES y directora de contenidos del Informe, se refirió a algunas denuncias puntuales, que le llamaron la atención, sobre el material de los foros de discusión de las noticias en Internet, para luego agradecer a los directivos de la DAIA, a su director ejecutivo, Víctor Garelik, al resto de los funcionarios de la institución, a Verónica Constantino y los autores de los trabajos que se incluyen en el Informe por su colaboración.
Durante la presentación, alumnos de tres escuelas primarias, Boston College, Scholem Aleijem y Talpiot, dieron lectura a textos contra la discriminación.
El “Informe sobre antisemitismo en la Argentina 2015”, está presentado por Ariel Cohen Sabban; introducido por Víctor Garelik, mientras que el Prefacio fue escrito por Javier Alejandro Bujan, interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo – INADI.
Entre los asistentes se encontraban, entre otros varios embajadores y agregados diplomáticos de diversos países; Waldo Wolff, diputado nacional; Jorge Kirszenbaum, ex presidente de la DAIA; Gerardo Milman, de la secretaria de Consejo de Seguridad del Exterior; Pamela Malewicz, subsecretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Ciudad de Buenos Aires; Nicole Kovalivker, presidenta de la OSFA; Gustavo Sakkal y Guillermo Yanco, respectivamente presidente y vicepresidente del Museo del Holocausto; Ariel Gelblung, director del Centro Simón Wiesenthal para América Latina; y Jaime Jacubovich.
Al finalizar la presentación, la Agencia Judía de Noticias (AJN) dialogó con Alberto Indij, vicepresidente primero de la DAIA: “Es el acto que hace la DAIA todos los años, y si bien siempre tuvo la expectativa de que el Informe se iba a reducir a una página, desgraciadamente el libro ha engordado en los últimos años. Este año hay un incremento de los episodios y manifestaciones antisemitas, fundamentalmente en las redes sociales, lo que exige un compromiso mayor de la DAIA de buscar las herramientas para combatir este triste fenómeno, porque es la función primordial de la DAIA combatir el antisemitismo y toda forma de discriminación. No sólo se combate con la concientización y la educción, sino con acciones jurídicas concretas, con denuncias, acudiendo a la justicia. Tenemos una ley antidiscriminatoria del año 1988, que tiene herramientas para combatir la discriminación”.
Debido a que la mención a Mohamed Ali, nacido Cassius Marcellus Clay, por parte de Claudio Destéfano generó comentarios críticos entre algunos de los asistentes porque tuvo una actitud contraria al Estado de Israel y a los judíos, el vicepresidente de la DAIA respondió: “El orador utilizó un mensaje de lo que sucede en el deporte, y quienes colaboran a través del deporte para combatir la discriminación. Trajo camisitas de distintos clubes y los guantes de Casius Clay, más conocido como Mohamed Ali, [que tuvo una actitud] muy pro árabe, muy musulmana, por eso se cambió el nombre”.
En cuanto a lo expresado por Roberto Guareschi, para que se generen sistemas que no permitan que los mensajes antisemitas sean publicados, señaló: “Ahí hay una confrontación entre el derecho a la libertad de expresión y el derecho a no ser discriminado, a no ser agredido, y hay que ver cuál de los derechos prevalece. Hasta ahora, digo desgraciadamente, prevalece el derecho a la libertad de expresión. Creo que como todo derecho tiene límites que no se pueden superar o transgredir y comparto el mensaje y la idea de Guareschi, que los titulares de los medios tienen que arbitrar absolutamente todas las posibilidades de expresiones discriminatorias y violentas a través de los medios”.

