Itongadol.- A pocos días del 6º Congreso de líderes del KKL AMLAT que organiza la entidad con sede en Buenos Aires y Montevideo, del 26 al 30 de mayo, Deborah Katzkowich, directora ejecutiva del KKL Uruguay, afirmó a la Agencia Judía de Noticias (AJN): “Por primera vez se hace un Congreso compartido entre dos países y eso también es un desafío, porque implica una logística mucho más rigurosa. Pero trabajamos muy bien con Argentina”.
“Me siento sumamente contenta porque el KKL, además de todo lo que hace, le va a dar un impulso muy fuerte a todo lo que es educativo. Si no das educación y no seguís informando a la gente, no hay continuidad”, expresó respecto a uno de los temas a tratar en el Congreso.
El evento contará con la participación de importantes referentes del KKL mundial y figuras del ámbito político del Estado judío, entre otros representantes del mundo sionista.
“Estamos trabajando con un fuerte cambio de imagen respecto a que la gente sepa bien qué es lo que hace el KKL. La gente cuando da, le gusta saber para qué da”, resaltó.
En la entrevista donde el KKL recibió a AJN también estuvieron presentes Dulcin Sofia, coordinadora del congreso de América Latina y Karine Carmona, encargada de la administración del KKL Uruguay.
¿Qué está pasando aquí en Uruguay con este importante evento? ¿Están trabajando contra reloj?
Estamos a full, trabajando con muchas ganas de que llegue el 26 de mayo con este Congreso binacional. Por primera vez se hace un Congreso compartido entre dos países: Uruguay y Argentina. Eso también es un desafío para ambos países, porque implica tener que ponernos de acuerdo en un montón de cosas y que salga todo bien. A pesar de que estamos cruzando el charco, implica una logística mucho más rigurosa. Pero trabajamos muy bien con Argentina y creo que por eso se decidió que sea en los dos países.
¿Qué es el KKL aquí en Uruguay?
En el KKL en Uruguay estamos en una etapa desde hace unos dos años de cambio de imagen de lo que es el KKL. Hasta hoy en día, tiene una imagen muy arraigada de asociación de KKL a la alcancía, la pushke y el árbol, y hoy, en el siglo XXI, el KKL es mucho más que eso. Por supuesto, nos encanta que se siga asociando la pushke, porque es el símbolo del KKL, pero hoy en día es mucho más, es energías alternativas, forestación, un brazo ejecutor del Estado de Israel. Los proyectos que hemos hecho últimamente son para el área de seguridad, como rutas en los kibutzim que están en la zona de Gaza. Por ejemplo, nos pasó en el Kibbutz Sufa que ayudamos a hacer lo que nosotros llamamos un ‘muro verde’ para que ellos puedan acceder fácilmente a la ruta de salida principal para dirigirse a otras zonas del país. Estamos junto a Chile, haciendo un proyecto, en el kibbutz Ein Hashloshá, que será inaugurado dentro de poco tiempo. Hicimos toda un área de esparcimiento nueva. Después de la Operación Margen Protector, había quedado bastante destruido. Nos llamaron ellos, de este Kibbutz que fue fundado por argentinos y uruguayos, y pidieron a la oficina de Uruguay si podíamos presentar el proyecto.
¿Cuándo fue esto y en qué estado está?
Fue antes de que empiece la Operación. Ya gran parte está hecha. Es una obra realmente hermosa que se hizo. Yo estuve en junio del año pasado, lo visité, me encontré con muchos uruguayos conocidos y vi cómo había quedado el Kibbutz. La verdad que es una obra muy hermosa.
¿Cómo responde la kehilá al KKL?
Ese es un tema en el que estamos trabajando mucho con la nueva directiva. Hubo cambio de directiva el año pasado y estamos trabajando con un fuerte cambio de imagen respecto a que la gente sepa bien qué es lo que hace el KKL. La gente cuando da, le gusta saber para qué da. Y sabe que hay muchas necesidades.
¿Cómo llegan a la gente?
Hay distintas maneras. Ya sea por campañas masivas a través de Facebook o por las visitas face to face. Tenemos nuestra base de datos, tratamos de ampliarla. La comunidad uruguaya es participativa, es comprometida, pero a su vez es exigente respecto a que le gusta ver resultados en donde participa. Y el KKL puede hacerlo eso. Hace unos días yo estaba hablando con una persona y me dijo “el KKL es sólo árboles”. Entonces le empecé a contar el proyecto que hace muchos años se hizo para el autismo, le conté sobre el parque para personas con capacidades diferentes, el proyecto del muro verde, todo el tema de los refugios que se hicieron en forma rápida por esta última guerra. También le conté todo lo que hace con los chicos cuando hay riesgo en el sur, que los manda a los campamentos. Pero hay que difundirlo mucho más. Yo creo que es un compromiso muy importante que debemos trabajar desde los profesionales y los Azkanim (voluntarios).
¿Qué significa para usted y el KKL Uruguay recibir a la comitiva de Israel?
Para mí, el hecho de que hayan elegido a Uruguay, además de Argentina, como sede del Congreso es un gran honor, un desafío, un compromiso. Es dar todo lo mejor del equipo, la directiva, el presidente y yo estamos dando lo máximo, el mayor esfuerzo. Es un privilegio y un honor que vengan a acá y vean esta comunidad. Encontrarme con algunos directores que ya he conocido en otros Congresos. Es reencontrarme con gente, conocer al nuevo presidente, que tengo entendido que es su primer salida al exterior y también me siento sumamente contenta porque el KKL, además de todo lo que hace, le va a dar un impulso muy fuerte a todo lo que es educativo. Si no das educación y no seguís informando a la gente, no hay continuidad.
¿Hay un monumento a la Shoá que va a ser restaurado y es todo un símbolo en esta agenda?
Eso es algo muy emocionante para mí desde todo punto de vista. Primero, como judía, es un predio que se había otorgado hace muchos años a la comunidad, se había hecho un llamado a concurso para hacer un memorial del Holocausto. Cuando vengan y vean dónde está ubicado, van a quedar asombrados, porque es uno de los puntos neurálgicos de la rambla de Montevideo. Por temas de vandalismo no fue cuidado, estaba en esta muy deplorable, y el primer día que asumió el presidente, sin saber esto del Congreso, se había puesto como meta en algún momento restaurar esto. Cuando vinieron algunas autoridades de visita, cada uno de manera independiente por distintos motivos, fueron a verlo y también les impactó el mal estado en el que estaba. Entonces surgió lo del Congreso y dijimos ‘este es el momento’. Dimos que era un buen aporte del KKL y se fueron dando las cosas, yo que más en las causalidades que en las casualidades, se pude ubicar a la gente que hizo el proyecto en el año 1994. No sólo se va a restaurar lo que estaba mal, sino a terminar, porque hubo una parte que no se pudo hacer. Entonces va a incluir la restauración, inauguración de la nueva parte, plantación de un bosque, también se consiguió quién haga la seguridad permanente del lugar y, a modo de ejemplo, nos dieron datos de la intendencia de Montevideo, que con esta nueva movida que hay de cruceros, visitan el memorial unas 4500 personas entre los meses de enero y mayo. Así que va a ser un hito.
¿Cuál es el saludo para todos tus pares de KKL en Latinoamérica?
A todos mis pares los conozco a todos, eso significa que estamos todos muy contentos con el KKL, yo hace 6 años que estoy, y estamos todos en contacto con una excelente relación. Saben que los estoy esperando con el corazón en la mano y los brazos abiertos. No vemos los días para reencontrarnos. Nos hablamos diariamente por whatsapp y nos están ayudando preguntando qué necesitamos, en qué nos pueden ayudar. Realmente hay una cooperación, con un grupo humano en la parte profesional, hermoso. Creo que este tipo de congresos aúnan más todavía esos lazos y los refuerzan.

