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Itongadol/AJN.- Modi Ephraim, director general adjunto del Departamento de América Latina y el Caribe de la cancillería israelí, mantuvo una entrevista exclusiva con la Agencia Judía de Noticias, en la que se refirió a los proyectos futuros de Israel con los países latinoamericanos y adelantó que habrá visitas del ejecutivo israelí en la región una vez que se arme el nuevo gobierno de la coalición.
¿Qué significa la importante presencia que está teniendo Israel en Latinoamérica?
En estos meses estamos tratando de enfocarnos en aspectos que no son solo políticos. Por ejemplo con México hay un diálogo y una actividad intensa. Estamos tratando de tener más presencia en la región, tener un diálogo abierto y positivo con todas las comunidades. Hay un impacto positivo y estamos esperando renovar relaciones con aquellos países con los que no tenemos vínculos formales.
¿Cómo califica la relación entre Argentina e Israel?
Tuvimos una última visita y buena reunión con el vicecanciller argentino y nuestro ministro de agricultura. Estamos en un diálogo abierto. No siempre estamos de acuerdo en todos los temas pero tenemos una relación en la que se puede dialogar y establecer las posiciones de ambos lados para construir mejores relaciones para el futuro. Hay diferentes aspectos y, por supuesto, el rol de la comunidad es muy importante.
¿Con qué países latinoamericanos habrá un crecimiento de las relaciones en el futuro?
No hay duda de que hay países con los que tenemos importantes relaciones, también a nivel económico y políticos. Argentina tiene su importancia con la comunidad más importante del conteniente y el tema de los atentados que todavía están sin resolver, que para Israel son importantes. Colombia es un país cubierto, con quien tenemos la Alianza del Pacífico y en Paraguay tenemos relaciones políticas muy buenas y hay bastantes actividades conjuntas. Además, estamos en un proceso de acercarnos cada vez más a centro América y estamos ocupando bastante tiempo en toda la región.
¿Habrá alguna visita a nivel ejecutivo a Latinoamérica próximamente?
Por supuesto que sí, pero ahora todavía estamos en el proceso de armado del gobierno de coalición, así que todavía no se pueden coordinar fechas precisas. Queremos renovar la visita que suspendió el primer ministro Benjamin Netanyahu al continente, que será la primera de un primer ministro israelí en América Latina, la visita del presidente Reuven Rivlin y también la del canciller Avigdor Lieberman, que fue suspendida por el conflicto con la Franja de Gaza en el último verano. Esto también está en nuestra agenda. De parte del continente estamos con visitas de presidentes y ministros a Israel, especialmente de Paraguay, Panamá y México. Además hay muchas delegaciones de las comunidades judías latinoamericanas en áreas de innovación, académicas, etc. La idea de tener relaciones no solamente entre los gobiernos sino entre las comunidades.
¿Qué actividades estuvieron llevando a cabo en la región últimamente?
En marzo la delegación israelí participo de un diálogo, como país observador, en la Alianza del Pacífico. En la conversación presentamos propuestas para el intercambio en tecnología, innovación y emprendimiento para establecer una plataforma gubernamental de apoyo al sector privado y a la investigación académica. Los países de la Alianza mostraron mucho interés en la tecnología israelí en agro y manejo del agua. Tiene un potencial enorme en aspectos económicos, comerciales. Es uno de los caminos que hemos tratado de promover sobre todo después del conflicto con Gaza. Israel puede ofrecer su experiencia en agricultura y tecnología. Tenemos para ofrecer cuestiones innovadoras.
Además a fines de ese mes también realizaron un seminario para líderes jóvenes de las comunidades latinoamericanas en Chile, ¿cómo fue el encuentro?
Fue muy importante y se habló sobre el último conflicto que ocurrió en Israel y el impacto en el continente. También hablamos sobre las manifestaciones antisemitas y la necesidad de fortalecer a la comunidad. Decidimos organizar este seminario para que líderes jóvenes de las comunidades judías latinoamericanas participaran. Fue organizado por el ministerio de relaciones exteriores de Israel en conjunto con el Congreso Judío Latinoamericano, el Congreso Judío Mundial, la comunidad judía chilena y la Embajada de Israel en Santiago.

