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Itongadol/AJN.- El ministro de defensa de Israel, Moshe Ya’alon, no espera que las conversaciones de Lausana sobre el programa nuclear iraní lleven a un acuerdo con Teherán, dijo hoy a periodistas.
El establecimiento de defensa de Israel ve a las negociaciones en la ciudad suiza como algo que acercó a ambas partes hasta cierto grado, pero no hasta el punto en el que se podría firmar un acuerdo, destacó, según el medio israelí Haaretz. A pesar de que no piensa que las negociaciones entre la República Islámica y las seis potencias mundiales exploten, Ya’alon destacó que las disputas que ha habido en los últimos días reflejan las brechas que todavía existen entre las posturas de ambas partes.
“Ciertamente habrá una declaración, tal vez un papel firmado, pero este documento será solo una declaración de intenciones, un intento por concluir esta ronda de alguna manera, sin un quiebre total, pero también sin las partes totalmente satisfechas. Viendo al acuerdo como un todo, es malo para Occidente. Irán no debería quedarse con ningún tipo de capacidad de enriquecimiento”, dijo.
El tiempo en que Irán podría conseguir una bomba sería de menos de un año si se le permite que mantenga la habilidad de desarrollar centrifugados avanzados, expresó Ya’alon. Además agregó que sería mejor que Occidente no firmara ningún acuerdo a uno “malo”. Cualquier aislamiento diplomático y el aumento de sanciones económicas, combinadas con la opción militar de atacar a Irán, hará que los iraníes lleguen al “dilema de tener una bomba versus sobrevivir”.
“Un acuerdo que le da legitimidad a un régimen agresivo, que le da la bienvenida a su familia de naciones, que elimina limitaciones sobre él – mejor mantener la presión, las sanciones, las amenazas antes que darle legitimidad que aumente su inmunidad. Solo garantizarle legitimidad a Irán sobre el programa nuclear es problemático. La cuestión de la proliferación podría romperse aquí y, entonces, veremos un caos nuclear en Medio Oriente”, destacó.
Él dijo que el efecto de tal acuerdo podría ser la causa de que otros países en la región, como Arabia Saudita, Egipto y Turquía, intenten buscar armas nucleares propias.

