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Itongadol/AJN.- El 18 de marzo de 1723 nació Daniel Itzig, el judío prusiano más rico, mejor conectado y más honrado de su época. Como judío de la corte y banquero tanto del Rey Frederick II y su hijo Frederick William II, él obtuvo grandes privilegios empresariales, y riquezas, para convertirse en el primer judío en recibir la ciudadanía prusiana total. Sin embargo, dos generaciones después de su muerte, y a pesar de la libertad y aceptación acordada por él y su familia, ninguno de sus descendientes fue judío.
En 1791 el rey, que en ese entonces era Frederick William, le entregó la ciudadanía, lo que le garantizó a él y su familia “todos los derechos de los ciudadanos cristianos de los diversos dominios y estados”.
En 1795 Itzig pidió al rey que eliminara las leyes discriminatorias a las que se sometían sus compañeros judíos pero obtuvo una respuesta negativa, aunque admitió que dichas leyes deberían ser abolidas.
Daniel Itzig se mantuvo religioso observante y en su testamento dejó instrucciones de desheredar a cualquier descendiente que se convirtiese. Sin embargo uno de sus nietos hizo justamente eso para poder ser elegible para un puesto judicial, lo que llevó a que no hubiese más descendientes judíos.

