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El presidente egipcio, Hosni Mubarak, en el extremo sur del Sinai.

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(EFE).- Dos nuevos cadáveres aparecieron esta mañana bajo los escombros del hotel Hilton de Taba, en la costa del Sinaí egipcio, con lo que ya ascienden a 34 los muertos causados por el atentado que el pasado jueves por la noche destrozo un ala entera de este hotel situado en la misma frontera con Israel.
Mientras tanto, el diario oficial «Al Ahram» asegura que ya hay doce detenidos en relación con el ataque, que se cometió mediante uno o dos coches-bomba, según los expertos israelíes que acudieron al lugar de los hechos.
Si bien las fuentes egipcias todavía no han confirmado como se produjo el ataque, que tuvo lugar casi simultáneamente con el perpetrado 50 kilómetros mas al sur, en dos camping de la ciudad de Nuweiba, y que causó dos muertos.
El comandante de la Unidad de Rescate del Ejército israelí, Gideon Baron, dijo que los equipos de salvamento creen que hay «al menos diez» desaparecidos bajo los escombros y que sus hombres esperan todavía encontrar a alguno con vida.
Sin embargo, lo cierto es que hace mas de 24 horas que no ha aparecido ningún superviviente.
Baron explicó que 150 personas en total, entre israelíes y egipcios, trabajan codo con codo para levantar los escombros de las diez plantas que se vinieron parcialmente abajo, ayudados con perros entrenados y cámaras fotográficas especiales que pueden penetrar en el cemento.
El ministro egipcio de Turismo, Ahmed al Magrebi, dijo a EFE que en la mañana de hoy quedaban por identificar 15 cadáveres, de los que se ignora incluso su nacionalidad, pero confió en que los expertos forenses que trabajan en el Hospital de Nuweiba puedan completar el trabajo en las próximas horas.
Al Magrebi señaló que hasta ahora se ha podido identificar a siete egipcios y ocho israelíes, y no quiso comentar las quejas de los forenses judíos por el hecho de que Egipto no les ha dejado colaborar en estas labores de identificación de las víctimas.
El director ejecutivo mundial de la cadena «Hilton», David Mitchell, llegado hoy desde Londres, especificó que cinco de los muertos son empleados egipcios del hotel, del total de 300 que componen la plantilla.
Detalló que en el momento de la explosión había 900 personas en las instalaciones hoteleras, de los que «la mitad eran israelíes, 250 rusos y el resto de diferentes nacionalidades como franceses, italianos o británicos».
Descartó que hubiera españoles entre ellos.
Mitchell no quiso comentar las medidas de seguridad con que contaba el hotel, pero si negó que hubiera existido ninguna amenaza previa.
La cadena Hilton gestiona, sólo en Egipto, cuenta con 18 establecimientos hoteleros.
Las tareas de desescombro del edificio pueden durar todavía dos o tres días, en el curso de los cuales podría aparecer alguna persona con vida siempre que quede aire que respirar, dijo Baron.
Afortunadamente -añadió- el edificio es ahora muy estable después de que dos potentes grúas llegadas de Israel hayan conseguido desgajar un ala del tejado de varias toneladas que colgaba peligrosamente sobre un lateral del hotel.
Los equipos de rescate llevan trabajando sin descanso desde la noche del jueves hasta hoy, ayudados por palas y tractores llegados todos desde Israel, en una colaboración inédita que no dejaba de ser subrayada por todos y cada uno de los responsables israelíes.
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, ha viajado hasta Sharm el Sheij, en el extremo sur del Sinai, a unos 250 kilómetros de Taba, y no se descarta que hoy visite las ruinas del Hilton o el hospital de Nuweiba, donde se recuperan las decenas de heridos del atentado.
El Departamento de Estado de EEUU ha recomendado a sus nacionales que no viajen al Sinaí y a sus numerosos residentes en Egipto que se abstengan de viajar fuera de El Cairo.
También Alemania ha aconsejado a sus ciudadanos que no viajen al Sinaí, un destino que se ha hecho muy popular en los últimos anos por su clima benigno y las riquezas de su fondo marino.
Además, las autoridades israelíes han insistido a sus nacionales que salgan del Sinaí, pues temen que pueda ser perpetrado otro atentado en los próximos días El turismo, uno de los principales ingresos del estado egipcio, ha recibido un golpe cuyas consecuencias son difíciles de prever, pero de momento los israelíes, unos de los principales visitantes de la Península del Sinaí -había 10.000 el día del atentado- se han marchado en masa a su país.

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