Itongadol.- Por sus estándares de innovación, impacto social y sustentabilidad, el programa “Aprendiendo en Casa”, desarrollado por AMIA fue seleccionado por Ashoka y la Fundación Lego como uno de los 30 mejores programas pioneros basados en el “Aprendizaje a través del Juego”, entre 630 propuestas presentadas por 68 países. El proyecto de AMIA fue el único premiado de la Argentina.
En palabras de la Directora General de Programas y Alianzas de la Fundación Lego, Mirjam Schoning, el proyecto “Aprendiendo en Casa”, “logró las calificaciones más altas en términos de innovación, impacto social, sustentabilidad, y aplicabilidad. El proyecto no sólo demostró la capacidad de generar resultados de aprendizaje de alta calidad sino que lo hizo de una manera innovadora, entretenida y lúdica, que desafía lo convencional en términos de aprendizaje.”
El Programa “Aprendiendo en Casa” se inició en la Argentina en el año 2009 como un proyecto del Departamento de Programas Sociales de AMIA, con el objetivo de ayudar a padres de niños de 3,4 y 5 años en situación de vulnerabilidad a preparar a sus hijos para lograr una inserción escolar exitosa y su desarrollo socio cognitivo mediante el juego.
El programa apunta a fortalecer la capacidad de los padres para involucrarse en la educación de sus hijos a través de la capacitación entre pares que reciben de otros padres en rol de tutores capacitados para tal fin.
La tarea se apoya en materiales educativos, libros de cuentos y juguetes. Las actividades incluidas en los materiales educativos fueron diseñadas de acuerdo con el nivel de desarrollo de los niños, culturalmente adaptadas a su contexto y organizadas de modo que los padres dediquen 15/20 minutos por día a realizarlas con sus hijos en su propio hogar por medio del juego/aprendizaje.
Las tutoras visitan semanalmente a los padres en su hogar para capacitarlos, utilizando la técnica del “rol playing”, en la utilización de los materiales que se les entregan. Durante el primer año de implementación del programa, en 2009, AMIA realizó su experiencia piloto con familias atendidas por el Servicio Social de la institución y otras entidades comunitarias.
Actualmente, el programa consta de dos modalidades de intervención: “Aprendiendo en casa AMIA” y desde 2011 se incorporó la modalidad “Aprendiendo en Casa en Barrios”. En el primer caso, las familias participantes son seleccionadas entre la población vinculada con la AMIA y con las distintas instituciones de la comunidad judía, mientras que en el segundo caso la identificación de los participantes se basa en los Centros de Primera Infancia del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. La implementación de “Aprendiendo en Casa en Barrios” comenzó en Barracas y en el Bajo Flores, lugares que registran mayores niveles de pobreza.
Este año, AMIA siguió extendiendo los alcances del Programa “Aprendiendo en casa”. La institución comenzó a trabajar junto con la Fundación Navarro Viola para llevar la iniciativa a hogares del conurbano bonaerense.
“Para AMIA es un orgullo y también un gran aliciente que el programa Aprendiendo en Casa haya recibido este reconocimiento internacional”, expresó Nora Blaistein, directora de Programas Sociales de la AMIA. “Aprendiendo en casa es un programa que apunta a construir ambientes de aprendizaje constructivos en ámbitos socialmente vulnerables. Pone al hogar, a los padres y a los niños en un lugar de valorización y estimulación respecto al saber que trae un impacto muy positivo en todos, y muy especialmente en los hijos para que puedan insertarse en la escuela de una manera exitosa.”
EL PROGRAMA APRENDIENDO EN CASA
El programa es parte de la red internacional HIPPY, que toma su nombre de la sigla que corresponde al nombre en inglés del Programa de Instrucción para Padres de Niños en Edad Preescolar (“Home Instruction Programe for Parents of Preschool and Youngsters”). Fue creado en Israel en 1969, por el Instituto de Investigación para la Innovación en Educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén como respuesta comunitaria a las necesidades de alfabetización de los niños y niñas pertenecientes a hogares en situación de vulnerabilidad.
Por medio de este proyecto, AMIA integra la Red Internacional HIPPY que nuclea a 12 países, incluidos Alemania, Australia, Dinamarca, Estados Unidos, Israel, Sudáfrica y Suiza, entre otros.
El Programa de Argentina es el único en América Latina y ha sido adaptado en forma, lengua y contenidos al contexto nacional conservándose los principios y metodología básica de la red internacional.
El modelo propone un esquema de intervención temprana en el hogar que promueve un encuentro diario entre padres e hijos, con el acompañamiento y la orientación de una tutora capacitada que, a su vez, desarrolla las actividades con sus propios hijos.
Los programas HIPPY en todo el mundo siguen el mismo modelo: un diseño curricular adecuado al nivel de desarrollo de cada niño, con técnicas de role-playing como método de enseñanza, que es puesto en práctica por tutores que son pares de los padres incluidos en el proyecto y con un esquema de visitas domiciliarias semanales.
JUGAR PARA APRENDER
Convencidos de que jugar es una de las maneras favoritas del cerebro para aprender, Ashoka y la Fundación Lego lanzaron en abril de este año el certamen “Desafío Reinventando el Aprendizaje. Jugar para Aprender”. La propuesta consistió en convocar a organizaciones, grupos o profesionales que utilizan juegos y/o actividades lúdicas como abordaje para mejorar los modos de aprendizaje.

