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Itongadol.- Luego del ultimo Limud, que se llevó a cabo bajo la consigna "Celebremos la diversidad" y contó con la presencia de 700 personas, la Agencia Judía de Noticias/Iton Gadol dialogó con con Fernando Rubin y Alejandro Wasserman. Éste es un festival que aborda el judaísmo desde distintas perspectivas y que contó con proyección de filmes, charlas y talleres sobre cine, literatura, arte, filosofía, religión y cocina. Quienes participaron pudieron disfrutar de aproximadamente 70 actividades.
¿Cómo fue el Limud de este año?
Fernando: Fue un evento bárbaro con la típica mística que tiene Limud de estar. Primero el número de 700 personas, que estamos terminando de ver, y el año pasado también vinieron unas 700 personas, estamos en lo mismo. Creo que la diferencia con el año pasado es que la gente se quedó más horas. Capaz que el año pasado hubo 700 pero las que vinieron a la mañana se fueron a la tarde y otras que no vinieron a la mañana, vinieron a la tarde y algunas se encontraron unas horas, digamos dos horas. Este año los que vinieron se quedaron más tiempo, no se fueron. Entonces había más gente en todas las salas. Hubo más salas completas, todas tenían gente. Las charlas salieron muy bien. Tuvimos comentarios de las gentes que fueron a las charlas y salieron todos contentos; sean algunos más conocidos y otros no tanto. Muchos voluntarios y eso es la mística de los voluntarios, en las últimas semanas entraron unos 10 a 15 nuevos que se prendieron, que estaban prendidos en la actividad y desde entonces el espíritu participativo de gente que se engancha y siente…
¿Cómo está el judaísmo hoy? ¿Como sentiste el judaísmo este año en esta propuesta de Limud?
Fernando: Yo lo que veo es que la iniciativa que vamos sumando. Vos vea que hay gente que tiene…, que se prende, como que la gente tiene ganas de sentirse parte, primero de algo, de un movimiento que tiene que ver del estudio de lo judío. En este caso Limud es un abanico de distintas orientaciones porque lo que tiene es que da el espacio, da el espacio para que todas las expresiones de lo judío puedan vivirse ese día. Tenías a un Tzví Grunblatt, que en la charla de él tuvo como 60, 70 personas, estuvo muy interesante, y simultáneamente tenías a otros rebinos
¿Cómo estás viendo esta cuestión que está ocurriendo en este fenómeno que están teniendo ustedes en vuestro proyecto?
Alejandro: Mira yo creo…..
¿Tu rol es voluntario?
Alejandro: Soy voluntario, estoy en Limud desde hace más de cuatro años y antes fui coordinador, fui profesional, el primer profesional que tuvo Limud, algo que también es sustentable hablando de Limud. Cuando deje de ser profesional seguí como voluntario, obviamente porque así lo quise porque es un espacio…. Ha pasado con otros coordinadores también con lo cual me parece que es una pista de esto que venimos hablando, que Limudrealmente genera una pertenencia y un compromiso de parte de sus voluntarios en su gran mayoría y profesionales también, que son muy poquitos en este modelo. Lo que yo creo, antes estábamos hablando un poco del tema de redes sociales y partición, me parece que Limud tiene algo muy interesante, que es dar mucha cabida a participar. Y da mucha cabida a participar donde uno quiera y en diversos grados y niveles de involucramiento y un poco lo contaba recién Fernando a mí también me sorprendió ver este domingo voluntarios, en el primer evento que estaban como voluntarios, pero que venían, tal vez, traídos o sugeridos o que se habían acercado al proyecto por algunos voluntarios que sí estamos mucho tiempo y vos los vez completamente compenetrados. Incluso nosotros, el mismo grupo gestor de Limud o los voluntarios de las comisiones, que somos los que más, a lo largo del año, sostenemos el proyecto o planificamos, quizás este domingo no estábamos haciendo todas las tareas o todas las funciones, sino que estábamos más descansando en nuevos voluntarios que se van sumando. Entonces me parece que hay algo muy rico ahí de generar espacios donde la gente se va apropiando de la propuesta; me parece que la buena onda o esa mística se va contagiando también. Es algo muy difícil de contar pero muy fácil de palparlo. Nosotros hablamos de que hay un clima de Limud, que lo más difícil pero lo más lindo es generar ese clima en los eventos. Hoy en Limud la gente, en general, no se queja, digamos, no tiene el planteo de ir a consumir un evento, por ay en otro marco y si algo no les gusta van, y se quejan y discuten. En Limud es como que se percibe esa energía de que todos, de algún lugar, podemos ser protagonistas del evento. Y eso me parece que es una segunda pista de Limud, hay una diversidad lo suficientemente grande para que convivan en un lugar jóvenes, adultos, niños – incluso el otro día tuvimos más chicos que otros años, también – y no viene masticada la propuesta, sino que vos la vas masticando. Y eso también me parece que a la gente le gusta. Vos elegís, o sea el otro día en Limud alguien podía ver la charla del juez Rafecas, o podía, por ay hacer alguna meditación o algo más de baile y si quería veía una película; otro si quería podía ir a una charla de una rabina reformista o un rabino ortodoxo….
Fernando: ….tengo pensado que en las distintas temáticas la gente se interesa por varios temas hoy, tienen ganas de que la comunidad les dé un espacio donde se estimulen, se les prenda algo, digamos, y capaz después seguir profundizando. Lo que tiene de bueno este espacio es que vos ves un poquitito todo lo que está pasando en la comunidad, y lo vez en un día entero, o las cosas que podrían pasar. Y yo veo a la gente ávida, o sea ávida de propuestas interesantes para debatir, para discutir, para dejarse entusiasmar. No lo vemos solamente en el evento, lo vemos en por ejemplo, este año empezamos javruta , un espacio nuevo de reflexión. Nosotros supusimos 80 personas máximo, elegimos un lugar chiquitito pensando en que era la primera vez que lo hacíamos, mucho no lo publicitamos y vinieron 100 personas. Tuvimos, a la gente, que no se había inscripto, decirles que no podían entrar porque era complicado, al final los dejamos (no se entiende) lo que vimos es que creamos un espacio distinto de reflexión de lo judío, de discusión, de intercambio, de estudio y la gente se prende.
¿Se puede?
Fernando: Se puede generar en la comunidad, lo veo también en los chicos jóvenes. Lo veo generar en la comunidad, que cuando uno, un grupo de voluntarios judíos se reúnen entre sí y tiran propuestas nuevas, y lo hacen con pasión y voluntariado, la gente se prende, hay respuesta. Hay muchas instituciones que están funcionando bien, incluso clásicas, en donde tienen un voluntariado muy consustanciado con su misión, en donde tienen un compromiso muy grande.
¿Y se les da el espacio?
Fernando: Ellos mismos lo hacen el espacio, los mismos dirigentes hacen el espacio y trabajan con los profesionales, dándoles el rol, digamos, que el profesional tiene que tener, pero ellos también consustanciados con la misión y disfrutando del espacio de voluntariado que tienen, en el sentido de promover los valores judíos que tiene esa institución. Cuando tenes instituciones donde los voluntarios están pensando más en lo administrativo y no en el espíritu, muy jodido, y ellos mismos no participan de las actividades que proponen, sino que son más una oferta, digamos, de consumo de actividades, no terminan de andar bien, más allá, digamos, que pasó antes, pasa ahora y va a seguir pasando. Cuando tenes un grupo de gente que lidera una organización, más allá del formato que sea, lo lidera consustanciado con la misión…
Alejandro: …Y de repente te encontras con tres personas que tal vez vos les decís, cómo fue tu día y que te cuentan que casi estuvieron en tres eventos diferentes, que tuvieron en común este clima del que hablamos, la buena onda, esa sensación de sentirse parte por ahí de un grupo de gente, desde un lugar de participación, de (no se entiende) de voluntariado construye este evento. Pero bueno, me parece que es lo suficientemente rico también para atraer diversos públicos y que cada uno genere y busque lo que quiera.
Fernando: La primera pregunta que hiciste fue por qué sale bien o por qué tiene éxito de participación de tanto voluntariado. Limud, una de las características que tiene, te diría, es que el 50% de los voluntarios de Limud son ex profesionales de la comunidad judía, no es un dato menor. Muchos de los que somos voluntarios fuimos madrijim, como mínimo.
Te quiero decir lo que es nuestro modelo de voluntariado es una mezcla, una especie de voluntariado profesional. Vos acá tenes que ser voluntario en algo en lo que tenes talento para aportar algo. No es que si yo quiero ir a tesorería soy lo más desordenado que hay. No, si vas a tesorería es porque sos alguien ordenado; y quiero ir a comunicación, y quiero trabajar en marketing, en la comunicación vos tenes que tener algo de conocimiento de marketing y en la creatividad, y cómo funcionan las redes sociales
Esto jerarquiza todo esto.
Fernando: Esto jerarquiza, sí. Lo que ocurre es que cada voluntario que va a un área es porque tiene algo, tiene una capacidad para aportar en esa área, un talento para aportar en esa área. Entonces lo que hace, de alguna manera, garantizar que los espacios tengan un buen nivel de calidad, pero no todo está hecho en manos de esto, tenemos un profesional, puede ser que ahora tengamos otro, pero como sostenes semejante cantidad de actividades solo con voluntarios que estamos trabajando todo el día. Lo sostenes con voluntarios que lo que aportan, las horas que aportan, las aportan en un grupo, si queres de pares, pero que saben lo que están haciendo y que tienen…, saben que tienen un conocimiento para aportar ahí. Y después tenes también, digamos, ligado con esto, no es casualidad que el 50% tal vez de los voluntarios hayan sido profesionales de la comunidad judía, porque son gente que trabajo realizando actividades educativas en la comunidad judía y entonces tienen capacidad, tuvo talento para hacer eso incluso en su momento como forma de vida; después eligió otros trabajos, y ahora quiere seguir actuando en la comunidad. En Hebraica donde fui madrij, director eh Hebraica y fui consultor en el Joint, luego me dedique….
¿El proyecto implica profesional o el proyecto se hizo rico con los profesionales que entraron?
Fernando: El voluntario tiene que poder saber, tiene que tener un saber, tiene que tener capacidades para la tarea que voluntarise Ya con eso le estas danto al espacio un nivel de calidad que es alto. Entonces cuando viene un voluntario nuevo, un tipo piola, no se encuentra que está perdiendo tiempo, sino que se encuentra que está haciendo algo con gente piola, con gente inteligente que de lo que está haciendo sabe, tiene experiencia o tiene cosas para aportar. Por otro lado todo los que están tienen, si queres, mucha mística. Los que estamos tenemos muy metidos los valores de Limud. Qué quiere decir los valores de Limud: la diversidad, el respeto por el otro y el tema que nosotros nos hacemos las actividades que nos gustan a nosotros mismos, no nos ponemos como clientes, no somos clientes ni consumimos los que nos da la institución, que nosotros pagamos la cuota para que nos den el servicio. Acá no estamos buscando servicio. El espacio es, si querés, educativo y los propios voluntarios nos hacemos las peulot que nos gustan a nosotros.

