Itongadol.- Hace pocas semanas se cumplieron diez años del fallecimiento de un destacado dirigente comunitario de la segunda mitad del siglo XX, don Gregorio Fainguersh z’l, a quien la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le rindió su homenaje colocando una placa en su memoria en la esquina de Sarmiento y José Evaristo Uriburu, entre las vidrieras de “Le Petit Café” que allí se encuentra.
Esa esquina y el bar fueron durante muchos años el lugar de reunión, especie de oficina abierta a los ojos de todos los transeúntes, en el que don Gregorio atendía a quienes se acercaban a conversar sobre la situación comunitaria, establecer acuerdos en la política interna de las instancias centrales y su partido sionista, el actualmente denominado Avodá de Argentina.
Don Gregorio, nacido el 26 de mayo de 1909, fue un dirigente que iniciado en el ámbito escolar, la ya no existente escuela Jaim Najman Bialik de la calle Aguirre, en Villa Crespo, fue accediendo a cargos de mayor responsabilidad que lo llevaron a ser secretario general de la AMIA y su presidente en dos períodos (1963-1966 y 1969-1972), además de un líder indiscutible y de permanente consulta de su movimiento ideológico, proyectándose luego a todo el espectro política de la comunidad judía de la República Argentina.
Juan Carlos, el encargado de “Le Petit Café” desde hace quince años, recuerda que en los últimos años de su vida, Don Gregorio además de las reuniones que mantenía casi todos los días de semana al caer la tarde, acompañado de su esposa, la mora Esther Jazper z’l, los días sábados cerca del mediodía se reunía con una serie de personas “que en muchas ocasiones eran quince o más”, los integrantes que luego de su fallecimiento, acaecido el 12 de febrero de 2004, pasaron a denominar la “Peña Fainguersh”.
Eran reunión, que como decimos más arriba, azkanim (dirigentes voluntarios) y algunos profesionales comunitarios se reunían para comentar y analizar la situación de la comunidad, principalmente de sus instituciones centrales y escuchar la autorizada opinión de don Gregorio.
Pero esas reuniones comenzaron mucho antes, y posiblemente fueran la continuación ampliada de las que mantenía con sus amigos Moiche Onik z’l, Hersh Laznik z’l, Mark Turkov z’l y Jaim Rajchenberg z’l en confiterías cercanas a el cruce de las avenidas Corrientes y Callao, que se trasladaron y se ampliaron cuando don Gregorio y Esther pasaron a vivir en uno de los departamentos del edificio en cuya planta baja se encuentra “Le Petit Café”, un pequeño café de nueve mesas en su interior, con sus manteles blacos y cubremantel amarillo, y dos mesas al costad de su puerta en la ochava de la esquina, que mantiene su estructura tal cual como en la época que Don Gregorio y Esther eran sus habituales parroquianos.
Entre los que participaban en los últimos años de su vida, y luego conformaron la “Peña Fainguersh” podemos mencionar, entre otros, a Manuel Tenembuam, León Kovalivker z’l, Guilbert Levi z’l, Jaime Jacubovich, Abraham Katz z’l, Simón Drelevich, Calman Eliscovich z’l, Mauricio Szlufman, Moshé Korim, y Benjamín Katzav.
Jaime Jacubovich nos dice “nos reuníamos los días sábados aproximadamente de 11 a 13 hs. Al principio éramos pocos, pero cerca de las 12 ya se completaba la “peña” donde Gregorio, y muchas veces Esther nos daban su opinión o interpretación de los hechos más importantes que ocurrían en la AMIA o en la DAIA; y también analizábamos la política israelí. No todos asistíamos cada sábado, pero hasta varios años después del fallecimiento de Gregorio lo hacíamos y se discontinúo luego de la muerte de Esther y de varios de los asistentes”.
Los memoriosos recuerdan que esas reuniones eran muy concurridas los días previos a las elecciones de la AMIA y de la DAIA, pues en ella se analizaban tantos las propuestas de quienes se postulaban para la presidencia, y en el caso específico de la AMIA, luego de la elección se evaluaba como se constituiría la Comisión Directiva en base a la conformación del Rat (Asamblea de representantes de asociados de la institución) y no en una, sino en varias oportunidades la opinión de don Gregorio se cumplía casi en un cien por ciento.
Que la Legislatura de la Ciudad de Autónoma de Buenos Aires le rindiera homenaje a Gregorio Fainguersh como uno de los destacados dirigentes de la comunidad judeoargentina fue una idea de Jaime Jacubovich, que se convirtió en un proyecto de la legisladora Pérez, gracias a la gestión de Luis Micelmacher, que fue rápidamente aprobado por la Legislatura.
El descubrimiento de la placa alusiva, efectuada durante un acto realizado poco después de cumplirse el primer aniversario del fallecimiento de don Gregorio, contó con la presencia de una importante cantidad de dirigentes institucionales que escucharon las palabras de agradecimiento de Jacubovich, el homenaje de la legisladora Perez y los emotivos recuerdo de Esther Jazper z’l.
Juan Carlos, transcurrido casi una década, se ocupa de mantener lustrada la placa, mientras varios de los contertulios de la “peña” recuerdan, nostálgicos, esos años en los que los dirigentes se reunían a conversar sobre los problemas y las situaciones que se producían en la comunidad a la vez que escuchaban, y muchas veces se aconsejaban, con quien fue uno de los dirigentes destacados de la comunidad judía de la Argentina, en lo que fue la inolvidable “peña” de Sarmiento y Uriburu.
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