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Itongadol.- El presidente del Círculo Social Hebreo Argentino (CSHA), Gustavo Sakkal, relató en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN) los objetivos principales de la institución, entre los que se encuentran “la continuidad". Además, describió las mejoras de infraestructura que realizaron tanto en el Club de Campo como en la sede.
El presidente del Círculo Social Hebreo Argentino (CSHA), Gustavo Sakkal, afirmó a la Agencia Judía de Noticias que la institución atraviesa “una etapa de crecimiento importante”. “Estamos teniendo un renacer del Círculo. Crecimos con campañas importantes, triplicamos el tamaño del Club de Campo – hoy es de 120 casas y está contempladas 360 unidades, la sede también creció mucho, incorporamos más actividades y queremos aumentar la masa societaria, que viene acompañada de una lógica y coherencia que tiene que ver con nuestra idea, función y metas dentro de la comunidad.”
El dirigente contó que el objetivo primordial del CSHA “es la continuidad, que tiene que ver con un idealismo tanto desde el punto de vista del sionismo, la tierra de Israel, y lo que es un marco tradicional y un estilo de vida social, donde la gente pueda tener un marco de contención, sobre todo la juventud. Nos encontramos en un momento especial en el que la oferta a drogas, adicciones, alcohol o cualquier tipo de otros agentes que afectan a los adolescentes, como el vandalismo y otros atentados a los jóvenes para lo que es su formación, complica la vida a los padres a la hora de generar una educación para ellos”.
“He vivido casos de adicción en amigos y veo que cada vez se hace más apología de esas cosas. No soy de la gente que busca censurar y discriminar, pero tampoco me parece que haya que estar promoviendo cuestiones que no necesariamente son apropiadas para la educación de un joven.
La función del Círculo en sí la siento como un compromiso. Lo que hace lo tomo no como una cuestión sociodeportiva, sino comunitaria. Estamos trazando alianzas de acuerdo con instituciones educativas que manejan nuestro lineamiento, donde buscamos un equilibrio entre la educación formal y no formal. Que haya una coherencia en las formas de vida. También tienen que ver con la zona. La idea es que puedan ir todos, salen micros que llevan a los chicos desde distintas instituciones a las actividades de Círculo. El marco social es vital para que los chicos estén contenidos. En el Círculo les ofrecemos esto.”
El CSHA tiene 1600 socios y en el último tiempo se incrementaron familias jóvenes. “Se ven muchos cochecitos en la institución, muchos chicos. Creo que es coherente con estos tres años de gestión que llevamos. También hemos dado una continuidad de lo que es la vida judía. Históricamente el Círculo era un lugar donde se sabía que había una vida social, interacción religiosa, teníamos un templo, pero aparecía a nivel de infraestructura con falencias. A nivel deportivo no tenía un alto nivel de excelencia, por ejemplo”, relató Sakkal.
El CSHA es un Club Social y Deportivo que tiene su Sede Social y Club de Campo. Según su presidente eso es “un instrumento para hacer una barrera contra la asimilación, contra los problemas que vemos en la actualidad”. Por ello, realizaron la campaña de asociación para jóvenes y sus familias: “Es su derecho”, que tiene “un gran costo económico, pero se paga con intereses con los resultados”.Sentimos que es el derecho de todos los chicos tener acceso a la comunidad. Bonificamos a todos los chicos menores de 18 años a tener un acceso gratuito al club. Los padres podrán asociarse con una cuota mínima. Esto está funcionando. Las familias se acercan.
En la parte deportiva la institución buscó una profesionalización en donde se hizo una inversión de recursos económicos y humanos para diferentes disciplinas y así alcanzar niveles de excelencia. “Venimos trabajando en esto hace tres años. Hemos incorporado a un director de deportes, técnicos y profesores con experiencia para cada actividad. El crecimiento mayor se dio en fútbol, tenis, hockey y gimnasia. El año pasado en fútbol ascendimos a Primera después de 18 años. En tenis por primera vez tenemos un equipo en Primera. Viajaron tres jugadores a las Macabeadas de Israel. El tenis femenino también ha crecido mucho, antes casi no existía. Ahora tenemos más canchas también y están llenas permanentemente.”
“Hay chicos más interesados en estar en Facebook, Twitter, hay más elementos de distracción y no tienen el nivel de interés para la vida comunitaria que había antes”, explicó Sakkal. “Hoy es difícil que los jóvenes tengan esa iniciativa por motus propio. En la mesa de dirigentes es raro ver jóvenes, casi no pasa. La falencia dirigencial no la vivimos hoy porque hay muy buenos dirigentes activos. Pero en 15 ó 10 años se va a ver una falta de trabajo y se va anotar. Como no hubo una formación de futuros dirigentes, creo que lamentablemente, en algún momento la comunidad lo va a pagar. Dentro de nuestros objetivos tenemos para este año un curso de futuros líderes. El obstáculo a la asimilación viene de muchos lados. La comisión directiva es muy joven, hay preocupación de qué van a hacer los chicos en el verano y acá tienen un marco con muchas actividades"
Con respecto a su relación con los socios, Sakkal manifestó que le gusta “estar cerca de ellos porque las instituciones son de los socios y deben estar marcadas por ellos”.
“El crecimiento se va a empezar a ver este verano especialmente con la entrega de los lotes en la Nueva Urbanización que estamos desarrollando, donde triplicamos el tamaño, pero sería en vano si esto fuese sólo desde el punto de vista de infraestructura. Está aparejado de un crecimiento de oferta de actividades y propuestas culturales y deportivas. Estamos haciendo cambios en el club en donde hace 2 meses tuvimos armadas 16 subcomisiones de trabajo donde nombramos cuatro socios y un profesional asignado para cada comisión para que puedan trabajar y ser eficientes en cada área. La idea es que sea más eficiente el modo de trabajo. Esa gente que está trabajando también es muy joven”, contó.
Por último, concluyó: “El Círculo es una institución absolutamente inclusiva. Muchas veces se repite mucho esta palabra pero a veces no lo es. Yo arranqué mi vida como dirigente como presidente del Club Casa en la comisión juvenil hace muchísimos años. Armábamos bailes y juntábamos jóvenes, donde se han conocido y casado. El Círculo es un club dentro de la comunidad abierto para todo el mundo, abierto en serio. Considero que el respeto es clave. Se ha hecho un ajuste en donde en los nuevos terrenos, se van a poder construir piletas particulares para que cada uno la utilice como quiera. Nadie queda excluido. Uno puede rezar, otro comer comida Kosher, otro puede hacer sus actividades independientemente de su grado de apego a nuestra tradición”.

