Itongadol.- El Seminario Rabínico Latinoamericano pondrá en marcha un programa denominado “Jóvenes Morim” para dar respuesta a la problemática de la falta de docentes en la red escolar judía. Para esto, el seminario convocará a todos los jóvenes de entre 18 y 25 años. La propuesta promete una importante salida laboral.
Itongadol.- Enmarcado en el Departamento de Desarrollo Educativo, el Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer está lanzando un nuevo programa denominado “Jóvenes Morim”.
Esta iniciativa se presenta con el objetivo de proveer de morim a la red escolar judía, buscando seleccionar a los mejores candidatos, ofreciéndoles una salida laboral inmediata y la posibilidad de obtener un título docente.
Podrán ser parte de este nuevo proyecto comunitario, jóvenes de 18 a 25 años egresados de escuelas secundarias. Cada estudiante trabajará como auxiliar docente rentado en las escuelas, bajo la tutoría de dos profesionales, uno por parte del Seminario y otro por parte de la escuela, mientras cursan materias del profesorado para morim en el Seminario.
¨El proceso de selección de candidatos ya comenzó¨, explicó Slilvana Kandel Lamdan, directora del Instituto Abarbanel de formación docente, ¨y está contando con muy buena recepción por parte de las escuelas y los directores de juventud, quienes están invitando, en forma personalizada, a sus egresados y madrijim con potencial docente¨.
¨Creo que es un proyecto que llegó en el momento y lugar indicado¨, opinó Damián Dzienciarsky, director del Departamento de Hebreo del Seminario. ¨Digo el momento, porque la falta de morim en nuestra red está tomando dimensiones preocupantes, y se necesitaba encontrar una respuesta urgente, y creo que el Seminario, con sus nuevos objetivos apuntados a la educación y un nuevo plantel de profesionales, es la institución que puede asumir esta responsabilidad¨.
Kandel Lamdan afirmó: ¨Estamos convencidos de que este esfuerzo comunitario va a dar los frutos que todos estamos esperando: Para los jóvenes significará la adquisición de experiencia laboral entrelazada con la formación personal y el cultivo de la vocación docente en un área tan importante como es la identidad judía. Y para las escuelas significará el ingreso de gente joven y nuevas energías para aportar, renovar y fortalecer los estudios judaicos en las escuelas, desde una perspectiva diferente¨.

