Itongadol.- Luego de los disturbios que provocaron que se suspenda ayer momentáneamente el acto de conmemoración del 75 aniversario de la Noche de los Cristales Rotos en la Catedral de Buenos Aires, el presidente de la DAIA, Julio Schlosser, pidió en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN) que “la comunidad judía esté tranquila, tiene que saber que la DAIA está en todo momento trabajando por la dignidad y el respeto a todo lo que son Derechos Humanos”.
El dirigente informó que la institución se encuentra en “reunión permanente. Tanto ayer como hoy hay diálogo entre todos los miembros de la comisión directiva para seguir muy de cerca el hecho y analizarlo. Para eso existen los comités de Seguridad y de Asesoramiento Político”.
Por otro lado, consultado sobre las recomendaciones al sistema de seguridad en las instituciones judías, Schlosser destacó a AJN que ella “no debe depender de hechos como este, debe ser constante y permanente”. “Debemos estar muy atentos porque creo que casos así no se van a repetir, pero no alcanza con que yo lo crea”, expresó.
En cuanto a la denuncia contra los agresores, el presidente de la DAIA opinó que “sería terrible” que lo acusen de no haberla hecha. “La tiene que hacer un fiscal que actúe de oficio o el Monseñor (Mario) Poli, porque esto fue en su casa. El Inadi seguramente hará lo que le corresponde y si no, no lo haremos nosotros”.
Además, el dirigente definió a los responsables de los incidentes como “hordas nazis que no quieren vivir en un país en paz”.
El acto de conmemoración del 75 aniversario del pogrom alemán conocido como "Kristallnacht" (La Noche de los Cristales Rotos) estaba previsto para ayer a las 18.45 en la Catedral metropolitana. A penas había comenzado la ceremonia cuando un grupo de 40 personas entre jóvenes y adultos empezaron a rezar en una actitud provocativa y a los gritos, con intención de interrumpirla.
Durante media hora, pese a que los asistentes les gritaron “nazis”, no cesaron con su actitud. Luego, con la presencia de la Policía decidieron abandonar la Catedral, lo que permitió a pesar del gran tumulto poder comenzar el acto.
La jornada había sido organizada por la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires y la Comisión de Diálogo Interconfesional de B´nai B´rith Argentina, y se preveía la participación de los representantes de la Iglesia Luterana Unida, la Iglesia de los Discípulos de Cristo, la Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Dinamarquesa, la Iglesia Evangélica Metodista y las reflexiones estarían a cargo del arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires y del rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, rabino Abraham Skorka.
En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, las SA iniciaron un pogrom en todo el territorio del Tercer Reich, con la profanación de sinagogas y destrucción e incendio de las instituciones y los comercios pertenecientes a judíos.
Los hechos fueron incentivados por las máximas autoridades del régimen nazi y se unieron miembros de la población civil.
Las fuerzas policiales no intervinieron y los bomberos sólo controlaron que los incendios no afectaran a las propiedades “arias”. El pogromo causó cerca de 100 víctimas fatales y una infinidad de judíos fueron apaleados por los atacantes.
Se considera que el Kristallnacht fue el comienzo de la Shoá (Holocausto) en el que fueron asesinados 6 millones de judíos, entre ellos 1,5 millones de niños.

