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Itongadol.- Ahmed al-Jaafari, un residente del campo de refugiados Deheishe de 43 años, se para opuesto a la lista de judíos que fueron enviados al campo de exterminio Sobibor. En cierto punto se dirige hacia el guía, Roee Hanani, y pregunta: "¿Por qué mantuvieron una lista tan organizada si planeaban asesinarlos a todos?"
Hanani le contestó en árabe: "Los nazis eran muy organizados. Creían que estaban resolviendo el problema del mundo y querían sentirse orgullosos con lo que hacían".
Como parte de un viaje único de "Combatientes de la Paz" al Yad Vashem, Jerusalem, ocho residentes de la Autoridad Palestina visitaron el museo para aprender sobre los destinos de los judíos europeos durante el Holocausto.
"Esta fue una experiencia inesperada para mí. Vi las reacciones de personas que vinieron aquí y quería experimentarlo yo mismo. Escuché, leí y vi películas sobre el tema pero nada está cerca de una visita como esta. No entiendo cómo el mundo conspiró un crimen así", dijo al-Jaafari.
El hombre también hizo comentarios con los que se pueden identificar los judíos: "Cuando uno ve el pasado de la nación judía uno puede intentar entender sus ansiedades y temores. Una nación que pasó por esto no puede vivir sin cicatrices. No estoy de acuerdo con la comparación del Holocausto y la situación en los territorios, y quienes hacen lo hacen es porque están enojados y dolidos".
"Combatientes de la Paz" fue fundado por un grupo de israelíes y palestinos que participaron en lo que llamaron "el círculo de violencia" de la región y ahora han abandonado sus armas a favor de la paz y la coexistencia. Sin embargo, no todos los palestinos que se registraron para hacer el tour llegaron al Yad Vashem. Esto es debido a las dificultades que tuvieron en obtener una visa de entrada a Israel.
Hace cinco años la hija de Bassam Aramin, de 10 años, fue asesinada por una bala de goma de la Fuerza de Defensa de Israel. Cuando él escucha la comparación que se hace entre los territorios y el Holocausto se indigna: "Es un grave error. Son cosas muy diferentes. Es como una persona que vive bajo la ocupación. Seguramente se sienta identificado como un refugiado – humillado, débil y perdido – pero la tragedia del Holocausto es muy diferente".
Nabil, otro participante, dijo que pensó dos veces antes de unirse al viaje. "Ni bien me llamaron dije que iba a ir. Escuché mucho sobre el Holocausto y quería ver el Yad Vashem con mis propios ojos. No temo las reacciones del lado palestino. Creo que todos necesitan venir aquí y verlo por sí mismos".

