El presidente de la AMIA, Guillermo Borger, transmitió su solidaridad con los familiares de las víctimas de la tragedia de Once al cumplirse el primer aniversario del hecho y expresó que este accidente “no se convierta en un caso de impunidad” como ocurre con los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel.
“Estuve junto a los familiares de las víctimas de la tragedia de Once y pude darle un gran abrazo a Paolo (Menghini, padre de Lucas, el joven al que hallaron muerto dos días después del choque) y a quienes les transmití mi mensaje de solidaridad y el deseo de trabajar juntos para que en este país haya justicia”, expresó Borger en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).
Además, Borger consideró que el trágico hecho ocurrido en la estación Once del ferrocarril Sarmiento “no puede ser considerado un accidente sino que es una gran negligencia que se debía haber evitado fácilmente”.
“Con más de 50 muertos y cientos de heridos, ojalá que esta tragedia no se convierta en un nuevo caso de impunidad como lamentablemente se dio con los dos atentados”, agregó el dirigente comunitario en referencia a los ataques a la AMIA y la Embajada de Israel.
Los familiares de las víctimas de la denominada tragedia de Once realizaron un acto en la Plaza de Mayo al cumplirse hoy el primer aniversario.
El accidente ocurrió el 22 de febrero de 2012, cuando una formación de la línea concesionada a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), que circulaba desde la estación Moreno no alcanzó a frenar al llegar a la estación terminal de Once e impactó -a unos 20 kilómetros por hora- contra los paragolpes de contención.
En la tragedia murieron 51 personas y otras 700 resultaron heridas.
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