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Docenas de líderes musulmanes de toda Francia se juntaron en el sitio de recordación del Holocausto en Drancy con el objetivo de mostrar que el Islam es una religión tolerante.
Los imanes, que viajaron de todas partes del país, se reunieron el lunes a la noche en el lugar donde hubo un campo de concentración en el que 65.000 judíos fueron aprisionados para ser deportados a campos de exterminio, principalmente a Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial.
Participaron del evento, el primero de su tipo desde que abrió el memorial de Drancy en septiembre, el ministro del interior, Manuel Valls, quien dijo que “muestra que el diálogo, la tolerancia y el entendimiento de otras religiones es indispensable en la lucha contra el antisemitismo y el fanatismo”.
Algunos imanes presentes viajaron a Israel el año pasado y rezaron en la tumba de los niños judíos asesinados en Toulouse en marzo del 2012 por Mohamed Merah.

