Al menos 54 personas estaban en condiciones de participar en las elecciones generales convocada para elegir a los legisladores que conformarán la 19ª Knesset (Parlamento israelí), los cuales determinarán el nombre del próximo primer ministro.
De acuerdo a lo confirmado a la Agencia Judía de Noticias, sólo están habilitados para votar los diplomáticos israelíes, sus conyuges y los shlijim (emisarios) israelíes que se encuentran en la Argentina trabajando en instituciones judías.
Esta norma que habilita la votación de diplomaticos, sus conyuges y los shlijim se puso en marcha en 1992, ya que hasta esa fecha sólo se podía votar en un barco y si había diez israelíes, cifra que coincide al menos con el Minián que es el quórum mínimo para el cumplimiento de ciertos preceptos o la lectura de ciertas oraciones.
El proceso electoral, que se desarrolla en 95 consulados y embajadas donde los representantes israelíes en el exterior emitirán su votación durante 30 horas, se inició en Nueva Zelanda y se cerrará en Los Ángeles y San Francisco.
Se trata de un padrón de 4.500 personas, que incluyen a integrantes de la Cancillería, la Fuerza de Defensa de Israel, la Agencia Judía para Israel, la Organización Sionista Mundial y otros organismos del gobierno o paragubernamentales y sus familias.
La mayor concentración de potenciales votantes es Nueva York, con unos 700 israelíes.
Los votos serán guardados en un doble sobre, sellados y enviados por correo diplomático a Israel, donde el día de los comicios, el martes 22, serán abiertos y escrutados con los del resto de la población.
Israel cuenta con un sistema parlamentario y el Primer Ministro, quien encabeza el gobierno de Israel, es elegido después de las elecciones de la Knesset, que justamente es el cuerpo encargado de designar al jefe del Ejecutivo.
Las elecciones nacionales a la Knéset se realizan una vez cada cuatro años, salvo que las circunstancias exigen elecciones anticipadas.
Los 120 escaños en la Knesset se asignan en proporción al porcentaje que cada partido obtuvo en la votación nacional. Sin embargo, el mínimo necesario para que un partido gane una banca en la Knesset es del 2 por ciento del total de votos emitidos.
El día de las elecciones es declarado festivo con el fin de permitir la participación de todos los posibles votantes.
Los soldados en servicio activo votan en mesas electorales en sus unidades. Se hacen arreglos especiales para que voten los presos, así como para los que están confinados en el hospital.
Las personas con discapacidad que son ambulatorios pueden votar en las mesas especiales de votación diseñadas para fácil accesibilidad.
La ley israelí no prevé votos por correo y, en general, la votación se lleva a cabo sólo en territorio israelí. Las únicas excepciones son ciudadanos israelíes que prestan servicios en las embajadas y consulados de Israel en el extranjero o en barcos israelíes.
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