Gran parte de la prensa ecuatoriana coincidió en que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, tiene una disculpa pendiente con la Argentina luego de la fuerte controversia generada con la comunidad judía por sus polémicas declaraciones en que minimizó el atentado a la sede de la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994 con un saldo de 85 muertos y cientos de heridos.
El tema fue eje de opinión de los principales editoriales de la prensa ecuatoriana, que pese a la respuesta dada el viernes pasado por el vocero del Gobierno coincidió en que el mandatario derrapó al menos en su estrategia para defender a Irán, régimen cuestionado no solo por su programa nuclear sino también por su fuerte vínculo con los grupos terroristas.
Kleber Mantilla, columnista del diario La Hora, publicó una columna de opinión titulada “Disculpa pendiente” en la que hace referencia a “la polémica que se desató cuando Correa descartó que Irán represente alguna amenaza internacional y comparó, tal vez, el peor ataque terrorista anti-judío en territorio argentino con los bombardeos efectuados por los países de la OTAN en Libia”.
En su columna, Mantilla no sólo calificó de “inoportuna” a la declaración de Correa sino que remarcó que fue “condenada por las organizaciones judeo-argentinas”. “Reclamaron a Cristina Kirchner disculpas por recibir a sujetos que minimizan o desconocen el atentado más elocuente de la historia argentina”, agregó.
En este mismo sentido, el periodista citó al presidente de la DAIA, Julio Schlosser, quien invitó a Correa a visitar el edificio comunitario, pero también señaló que el dirigente declaró que el mandatario ecuatoriano agredió a “toda la sociedad argentina”.
“Uno puede ser ignorante, pero no puede salir a hablar desde la presidencia de una nación desde la ignorancia… Tiene que haber alguna manifestación del Estado argentino, porque esto fue una ofensa”, declaró Guillermo Borger, presidente de la AMIA, según destacó el periodista.
El diario El Universo tituló “La aclaración del Gobierno ecuatoriano no tuvo eco en la comunidad judía argentina”.
“La Secretaría de Comunicación de la Presidencia dijo que las declaraciones del mandatario Rafael Correa sobre el atentado a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), ocurrido en 1994, fueron sacadas de contexto. Pero ayer las organizaciones judías insistieron en que el presidente se retracte públicamente”, precisó.
El diario citó una declaración que el vicepresidente de la DAIA, Waldo Wolff, realizó a la Agencia Judía de Noticias (AJN) cuando sostuvo que “el malestar seguirá hasta que (Correa) se disculpe de manera formal”.
En el diario El Comercio, Martín Pallares, tituló su columna de opinión “Eso no fue una metida de pata”. “La comparación que hizo Rafael Correa del atentado terrorista auspiciado por Irán en contra de la AMIA, en Argentina en 1994, con los bombardeos de la OTAN en Libia no puede ser tomada ni como una simple metedura de pata, como muchos dicen, ni como una descontextualización como afirma el ministro de la Propaganda, Fernando Alvarado”, afirmó. “No es metedura de pata porque todo lo que Correa decía en la entrevista al canal argentino C5N, antes de su desafortunada comparación, iba en perfecta sintonía con la frase que desató el escándalo. Si hubiera sido una metedura de pata, una disculpa hubiera apagado el incendio”, argumentó el periodista.
Para Pallares, tampoco hay lugar para la teoría de la descontextualización. “La evidencia del video cuando se lo ve completo no permite aceptar la afirmación. El ‘veamos dónde está el verdadero peligro’ como comentario luego de que la periodista le mencionó el caso de AMIA no deja dudas. Me temo que lo dicho en Buenos Aires es totalmente coherente con otras declaraciones que ha hecho sobre legendarios tiranos”, sentenció el columnista.
“La pretendida relativización de lo sucedido en la AMIA es una muestra de lo que se evidencia como una toma de posición frente a temas éticos de gran relevancia”, concluyó el periodista.
El único que se aparta de esta línea es el diario oficialista “El Telégrafo”, que en su editorial tituló “La ‘polémica’ judía no tiene sentido, solo para la prensa”. Para esta editorial, en las palabras del presidente Correa “no hay por ningún lado una ofensa a los judíos argentinos, menos aún un calificativo que los ofenda”. “Al contrario, señala con claridad el respeto a ese caso y dice entenderlo. ¿Dónde está el desprecio a las 85 víctimas de ese atentado ocurrido en 1994? Que los lectores juzguen a partir de lo dicho y no de las interpretaciones y menos de las amplificaciones que hacen ahora en las portadas los medios de prensa privados y comerciales con un claro afán”, sostuvo.
Incluso, el editorial se aleja hasta de los códigos periodísticos al resaltar que “la prensa no está para interpretar o señalar lo que se quiso decir, sino para transmitir lo que se dijo textualmente”.
Además señaló que “el tema judío, en el mundo entero, acarrea complejidades y visiones diversas. Pero también debería existir la misma reacción de la prensa con otros temas y asuntos donde mueren decenas de miles de seres humanos, de seres vivos, no de entes ideologizados, víctimas de la violencia -esa sí- ideológica”.
“La demanda de pedir disculpas en este caso no cabe porque lo dicho está registrado y se puede reproducir cuantas veces sea necesario. Si las palabras ‘respeto muchísimo’ no se entienden como un reconocimiento a un tema delicado, entonces lo que están haciendo organizaciones judías y medios de prensa privados es solo soliviantar una violencia que no cabe y un hecho que no ocurrió (el supuesto desprecio a las víctimas de AMIA)”, concluyó el diario.
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