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Escuela y Comunidad Tel Aviv, una institución en constante movimiento y crecimiento

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En el barrio porteño de La Paternal, a unas pocas cuadras de la intersección de las avenidas San Martín y Juan B. Justo, tiene su sede el único colegio judío de la zona, la Escuela Tel Aviv, que hace aproximadamente una década renovó sustancialmente su conducción y le dio un gran impulso a su Beit Haknéset.
Su presidente, el arquitecto Diego Schwartz, de 38 años, afirmó a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que la entidad “está compuesta por tres pilares principales: el templo, la escuela y las actividades juveniles que coordina el movimiento juvenil sionista Israel Hatzeirá”, si bien “el templo es una especie de ‘corazón judaico’ de la institución, pues dirige el área de estudios judaicos, y la idea es potenciar permanentemente la interacción de estos tres pilares, para que la concepción de comunidad esté más afianzada”.
En el colegio hay “alrededor de 200” alumnos, de los cuales “el 60 por ciento cursa la Primaria y el resto el Jardín de Infantes y la Sala Maternal”, los cuales tienen un “vínculo muy importante” con el templo, precisó.
Éste integra el movimiento conservador Masortí y FEDECC (Federación de Entidades del Judaísmo Conservador) y sus tefilot y clases sobre temas tradicionales son dirigidas por el seminarista Alex Zarwanitzer, acompañado por la jazanit Corina Krun.
“Tenemos un número interesante de asistentes al Kabalat Shabat, que disminuye un poco los sábados a la mañana; son o fueron padres de la escuela, ex alumnos y algunos que hicieron su Bar o Bat Mitzvá o se casaron en el templo”, explicó Schwartz.
En cambio, “esta asistencia se incrementa en los Iamim Noraim, cuando la institución está llena pues a lo largo de sus 73 años son muchos los que tienen un fuerte vínculo con el Tel Aviv”, agregó.
“Somos una institución para la cual el templo siempre fue importante; lo queremos potenciar y nos satisface que gente que tal vez se acerca por la escuela entienda que somos una institución y no solamente un colegio, y por lo tanto, participe en las actividades del templo”, admitió el presidente de la Escuela y Comunidad Tel Aviv.
“El último Simjat Torá hicimos una actividad muy linda, que convocó a más de 400 personas, en la cual luego de cantar, bailar y estudiar se hizo un asado para finalizar, gracias al aporte de donantes; fue una fiesta extraordinaria, pues este tipo de eventos son muy convocantes, y el Séder de Pésaj lo hicimos junto Israel Hatzeirá, en la sede que tiene a pocas cuadras” de la entidad que conduce, contó.
Respecto de los Bar y Bat Mitzvá, “casi todos los alumnos de la escuela lo hacen en nuestro templo, y también chicos que no lo son; tenemos un equipo magnífico, extraordinario, que los prepara en forma excelente con la morá Camila Goldin, mientras que las ceremonias son bárbaras, con Zarwanitzer y Krun acompañados por un coro y músicos”, se entusiasmó Schwartz.
Por otra parte, las actividades juveniles, ya sean deportivas o recreativas, están divididas por edades y se efectúan los sábados a la tarde, coordinados por Israel Hatzeirá: “Tenemos un acuerdo de interacción relacionado con las actividades de los chicos de 3 a 12 años, que principalmente son alumnos de la escuela”.
La conducción de la Escuela y Comunidad Tel Aviv está conformada por personas que promedian los 40 años de edad, en su mayoría con hijos en la escuela, y son la continuidad del proceso iniciado hace aproximadamente una década, cuando algunos padres jóvenes de la institución decidieron asumir la responsabilidad de mantenerla abierta, lo cual lograron con una imagen de credibilidad que se mantiene hasta el presente.
“Esto se hizo con mucho trabajo y seriedad; yo no estaba, pero de acuerdo a los comentarios la situación que se vivía en esos años era muy difícil y a través de ayuda externa y de ordenar la economía interna, junto a una administración seria, logró revertirse la situación y la institución creció”, al punto que “actualmente continuamos teniendo una economía y administración ordenadas”, se vanaglorió Schwartz.
Si bien el edificio fue construido hace varias décadas, su imagen no lo denota porque “en los últimos años hemos hecho permanentes obras de actualización: remodelamos el templo y los sanitarios, refaccionamos totalmente la cancha y la sala de música, y también el comedor y la sala de informática, tanto en lo tiene que ver con los equipos y las programaciones como con el aspecto edilicio; también lo hicimos en las salas del Jardín de Infantes; colocamos equipos de aire acondicionado en algunas aulas, el comedor y el templo, y tenemos decidido remodelar un aula por año”, anticipó.
En otro sentido, “en vez de hacer eventos socioculturales, que no están descartados, tratamos de potenciar actividades entre el templo y la escuela apelando a los padres, a través de la convocatoria de los chicos; es decir, una de nuestras prioridades es convocar a la familia a las reuniones que no son curriculares, ni sólo para adultos o chicos, y logramos una impronta: que son los chicos los que traen a los padres y no al revés”, señaló el presidente de la Escuela y Comunidad Tel Aviv.
“A fin de año realizaremos la tradicional ‘Noche de Juegos’ recaudatoria y para 2013 estamos elaborando algunos proyectos y una serie de eventos para las familias, como que los alumnos sean los encargados de dirigir las tefilot, que es una manera de atraer las familias a la institución”, finalizó.

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