Más 80 cohetes fueron lanzados por los grupos terroristas que operan en la Franja de Gaza contra áreas rurales del sur de Israel en tan solo 24 horas, lo que dejó un saldo de cinco heridos, daños de consideración y pánico entre los residentes.
La Cúpula de Hierro, el sistema de defensa antimisiles, interceptó con éxito un cohete Grad lanzado sobre Ashkelon el miércoles por la tarde, uno de los ocho lanzado desde la noche del martes, según informó el diario The Jerusalem Post.
En tanto, la escalada en el sur de Israel puso al descubierto que los residentes de esa región se sienten abandonados, indefensos y enfadados.
Según consignó el portal de noticias Ynet, en la reciente ronda de disparos de cohetes, tres trabajadores extranjeros del Consejo Regional Eshkol resultaron heridos. Los heridos fueron trasladados al hospital, mientras que en algunas comunidades de la zona ya decidieron suspender toda la actividad escolar.
Lo cierto es que el bombardeo de misiles del miércoles provocó la reacción de los residentes que cuestionaron la disposición de los refugios comunitarios.
"Estamos a la espera de la siguiente alerta", dijo Mickey, un residente local, porque “sabemos que va a venir, sólo que no sabemos cuándo ni dónde va a golpear”. “Tenemos 15 segundos para llegar a un refugio antiaéreo, pero las posibilidades de hacerlo son escasas, así que simplemente llevamos a los niños a una habitación sin ventanas y lo utilizamos como un espacio protegido. Es un poco como la ruleta rusa", agregó.
Zelpa, cuya casa fue alcanzada directamente por un cohete, expresó su enojo por la decisión del gobierno de descuidar a las comunidades del sur de Israel.
"No tenemos espacios protegidos, mi casa fue alcanzada y es un milagro que yo salí de ella con vida. Estamos viviendo un tiempo prestado… Tal vez deberíamos ir a dormir a la casa del primer ministro Benjamin Netanyahu para que todos podamos sentirnos seguros", agregó indignada la mujer.
Más de 50 cohetes y proyectiles de mortero disparados desde la Franja de Gaza golpearon el sur de Israel en las últimas horas, 30 de ellos en la zona de Eshkol. Cinco casas sufrieron el golpe directo, puntualizó Ynet.
Dos de los tres trabajadores extranjeros que resultaron heridos en el ataque, sufrieron heridas graves. Ellos fueron trasladados al Centro Médico Soroka en Beersheba.
Frente al reclamo por los problemas de refugio, el Gobierno tiene que aprobar el domingo el fortalecimiento de las comunidades ubicadas entre 4,5 a 7 kilómetros de distancia de Gaza, según anunció el primer ministro Benjamin Netanyahu durante una visita a las comunidades del sur después de los ataques.
El Estado financiará la construcción de espacios protegidos en unos 1.700 hogares, en 26 comunidades, precisó el portal de noticias de Arutz Sheva.
Los residentes de estas comunidades se quejaron porque pasaron cuatro años para que el gobierno atendiera el reclamo por la falta de refugios.
“No elegimos esta escalada y no la iniciamos, pero si continúa, estamos preparados para una acción mucho más amplia y profunda” porque “quien ataque a civiles israelíes debe saber que lo pagará”, advirtió Netanyahu.
Durante una visita al sitio donde está instalado el sistema “Cúpula de Hierro”, cerca de Ashkelon, el jefe de Gobierno explicó que decidió aceptar la recomendación de los ministerios de Defensa y de Defensa de la Retaguardia de expandir el radio de protección a todas las casas y edificios públicos contra cohetes y proyectiles de mortero, que hasta ahora alcanzaba los 4,5 kilómetros desde Gaza.
En una entrevista con la Radio del Ejército, Barak dijo que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF por sus siglas en inglés) están evaluando todas las opciones para devolver la tranquilidad al Sur, aunque anticipó que una operación militar a gran escala es poco probable.
Por su parte, el presidente Shimon Peres afirmó: “Bajo ninguna circunstancia nos sentaremos sobre nuestras manos si nos disparan”:
“Quiero decirles a los residentes de Gaza y a sus líderes que tienen que decidir qué desean: si se deciden por la guerra, ¿qué podemos hacer?; si deciden construir, no habrá guerra”, declaró el mandatario.
Peres sostuvo que “en cualquier otro lugar del mundo juntarían dinero para construir, pero en lugar de comprar materiales para la construcción, compran materiales explosivos”.
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